Fuente:http://examinandolotodo.blogspot.com/2011/03/refutando-las-ensenanzas-de-lucas_03.html

Las enseñanzas de Lucas Márquez refutadas aquí se encuentran en la siguiente dirección: file:///G:/Segundo/37-tus-creencias-son-tu-unico-obstaculo.htm de la temática: Tus Creencias son tu único Obstáculo, se refutan las tres primeras afirmaciones con sus respectivos sub-puntos.

Las palabras de Lucas Márquez están en letra negrita
Mis comentarios, en rojo
Los pasajes que cito de la Biblia están en azul
Otros comentarios, en verde
NOTA: la exposición se ha transcrito tal como está en la página de Lucas Márquez, sin cambiar ortografía  ni ideas escritas, o semántica.
“Tus Creencias son tu único Obstáculo”
INTRODUCCIÓN
 
Una creencia no es otra cosa que una suposición acerca de la realidad, basada en una información incompleta.
Una creencia equivocada o no tiene el poder de controlar completamente tu vida.
¿Qué le ocurriría a tu vida si de pronto pudieras en tela de juicio una de tus creencias?
Isaías 55:7-9
Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Juan 8: 31-32
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Una experiencia cancela las creencias
  • Una experiencia es la percepción directa de la propia realidad.
La RAE define experiencia como “práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo; hecho de haber sentido, conocido o presenciado alguien algo”  Bíblicamente, una experiencia es un hecho vivido por alguien, el cual puede ser tanto material como espiritual.  Por ejemplo, Pedro vivió la experiencia física y espiritual de ver a Jesús transfigurado.  Jeremías vivió la experiencia de ver cómo su pueblo NO escuchaba las palabras de Dios e iba en apostasía. 

Sobre el título que el señor Lucas Márquez le da a esta parte de su exposición “Una experiencia cancela las creencias”, suena casi creíble, pero no tiene sustento bíblico.  El cristiano NO puede dejarse guiar por experiencias, sino por algo mucho más seguro y firme, la PALABRA de Dios (2 Pedro 1:19).
Es pertinente aquí explicar con más detalle lo anterior. Pedro nos dice: “tenemos (también) la palabra profética más segura”, literalmente la frase dice: “tenemos más firme la profética palabra…”
Nótese que Pedro NO está diciendo, “hermanos tenemos aparte de las experiencias, la palabra profética (escrita)”, o ¡hermanos, tenemos dos criterios para la verdad, nuestras experiencias, y la Escritura!  la lectura literal es:
“Y tenemos más firme la profética palabra…” si se dan cuenta, el adverbio afirmativo “también” NO figura, pues no está en el texto griego, es una palabra añadida”, las siguientes versiones subrayan esto: 
2Pe 1:19 Y tenemos una más firme: la profética palabra, a la que bellamente hacéis ateniéndoos…LXX
2Pe 1:19 Y tenemos una más firme(f): la profética palabra, a la que bellamente hacéis ateniéndoos…(Jünemann
2Pe 1:19 Y tenernos aún algo más firme, a saber: la palabra profética, a la cual muy bien hacéis en atender…NC
2Pe 1:19 Y tenemos más segura la palabra profética a la cual bien hacéis de prestar atención… NT Besson  
Esta última versión recoge con gran exactitud la idea que Pedro nos quiere trasmitir:
2Pe 1:19   Esto nos ha= (Pedro, Juan y Jacobo Mt17) confirmado la palabra* de los profetas,  a la cual ustedes (los destinatarios de la epístola, y por consiguiente nosotros) hacen bien en prestar atención…NVI 
En consecuencia, Pedro no está validando dos fuentes de verdad, pues tuvo bastante claro que no hay dos tipos de revelaciones, tan así es que nos lo dejó estipulado en la Escritura como: “Y tenemos más firme LA profética palabra…” en consecuencia, Pedro está diciendo todo lo contrario a la declaración: “Una experiencia cancela las creencias”.
En fin, si tenemos una experiencia en Cristo, ésta debe reafirmar nuestra fe, y debe ser acorde a lo que dice la Escritura.  Por tanto, bíblicamente una experiencia NO cancela mis creencias sino que las confirma.  Claro, todo esto debe pasar por el cedazo de la palabra.
Por último, es muy relevante esta declaración de Jesús, la cual refuta 100% la afirmación de este punto:
Jn 7:17  El que quiera hacer la voluntad de Diosconocerá si la doctrina (CREENCIA) es de Dios,  o si yo hablo por mi propia cuenta.

  • El mayor problema de una creencia es que te impide avanzar hasta la experiencia misma.
Bien, la meta o caminar del verdadero cristiano NO puede basarse en buscar experiencias en el sentido sensitivo del hecho.  El cristiano DEBE afianzarse en sus creencias.  Pablo compara esto como la construcción de un edificio: primero se echan los cimientos y bases (es decir, los fundamentos del evangelio), y se comienza a sobreedificar, cuidando de cómo hacerlo y con qué edifico mi vida.  
 Lo único que garantiza mi avance espiritual es crecer en Su Palabra.  El apóstol Pedro nos exhorta a crecer en la gracia y el conocimiento de Jesucristo.  ¿En qué lugar encontramos la gracia de Dios? ¿De dónde podemos extraer las verdades que nos llevan a conocer a Cristo? Según la Biblia, no desde una experiencia sino desde SU palabra.
El escritor y pastor John MacArthur nos desafía con la siguiente pregunta: ¿Debemos enseñar la experiencia de los apóstoles? ¿O debemos experimentar la enseñanza de los apóstoles? La mayor virtud de una creencia verdadera y firme es que me permite avanzar hacia el conocimiento pleno de Jesucristo.
  • Ejemplo: Supongamos que yo tengo escondido en mi mano derecha un objeto y te pregunto ¿Qué tengo en mi mano? Para responder tu tendrías que inventa una creencia, tu tendrías que suponer una diversidad de opciones como por ejemplo: una llave, una moneda, un anillo, etc., pero si yo abro mi mano y lo que tengo es una moneda de oro, cuando tu ves la moneda, no necesitas una creencia, porque has pasado a la experiencia.
  • Cuando no ves estableces una creencia, pero ante la experiencia, la utilidad de una creencia desaparece.
El ejemplo que el señor Lucas Márquez transcribe carece de total sentido lógico para echar por tierra el concepto de “creencia”.  Para responder a su pregunta yo debo hacer una suposición, no una creencia ya que debo suponer lo que UD tiene en su mano; ahí están involucradas las leyes de la probabilidad y estadísticas; no hay que echar mano a creencias sino a suposiciones.  
 Espero que esto último no sirva para negar la necesidad que tenemos de creer.  El evangelio es CREER.  Son mis creencias las que determinan mis actitudes, las cuáles me mueven a hacer lo que creemos correcto.  Si no tenemos creencias nos convertimos en meros artilugios de la creación.  Si algo nos diferencia de los animales es precisamente que tenemos la capacidad de creer, ya sean creencias correctas o erróneas.  ¿Cómo adquirimos la salvación? Pues a través de creer.  ¿Cómo sabemos que Jesús realmente existió? Pues porque creemos en la Biblia como palabra fiel de Dios ¿Cómo caminamos en este mundo? Pues por fe, esto es creencia.  En la vida cristiana las creencias son FUNDAMENTALES.  No sirve de nada predicar la Biblia si no creo en ella.  La utilidad de las creencias tiene tanta importancia para Dios que es por creer en su Hijo por lo cual yo tengo salvación, según lo que el mismo Jesús dijo en Juan 3:16.
La inteligencia queda al servicio de la creencia.
  • Si tú tienes una creencia equivocada toda tu inteligencia estará al servicio de esa creencia equivocada.
  • Es como tener el mejor auto del mundo pero equivocarse de camino.
  • Por eso la mayor necesidad de toda persona es tocar la experiencia.
Estoy de acuerdo en los 2 subpuntos anteriores, pero en el tercero, no.  La mayor necesidad de toda persona es conocer a Dios, no tocar una experiencia.  Dios NO es una experiencia, Dios es espíritu, Jesús mismo declaró la importancia de ello, cuando dijo: “mis ovejas oyen mi voz, y me siguen (A MÍ, no a los peces y los panes) Marta lo entendió muy bien cuando Jesús se le presentó no sabiendo ella con estaba conversando Jn 20:11-15, Quién le preguntó: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?, nótese que Jesús le dijo: a quién (la persona)  buscas, no qué (las experiencias) buscas.
 
Si queremos acercarnos a El debemos hacerlo en espíritu, no en experiencias.  Lo experimental, aunque suele ser regla o dogma en el mundo de las ciencias, en el plano bíblico NO conlleva a dogma.  Pablo vivió una experiencia extraordinaria siendo llevado a la misma habitación de Dios, viendo y oyendo cosas inimaginables 2 Cor 1:1-4, es importante destacar algunas cosas de esta experiencia.
Primero, Pablo repite el giro gramatical “no lo sé” tres veces. Ahora bien, ¿que no sabía? ¿Por qué lo repite tres veces? Pablo nos enseña con claridad, la incertidumbre y limitaciones de las experiencias, además es muy enfático cuando no solo lo repite, sino que la partícula negativa ουκ “no” que ocupa, es la más fuerte que se usa en griego para denotar  negaciones absolutas. Ver Tb, Mt 5:37; Jn 1:21, etc.
Segundo, Pablo no solo tiene claro cuál es el criterio correcto respecto a su experiencia, sino que implícitamente nos está diciendo: “no puedo re-conocer lo que me sucedió” así que no esperen esto como parámetros para ustedes, conjuntamente continúa diciéndonos: Sin embargo,  si quisiera gloriarme,  no sería insensato,  porque diría la verdad;  pero 1) lo dejo, 2) para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve,  u oye de mí.
Entonces, ¿Qué quería Pablo que pensara la gente de él y su experiencia? Respuesta: primero nos dice que lo deja, esto es: renuncia a infringir cualquier tipo de retribución ambigua que tenga incidencias fluctuantes para la grey.  
Segundo, Pablo enseñó con claridad  a los hermanos de Corintios que si ellos querían saber algo de él, sabrían todo lo que quisieran, pero cada información sería OBJETIVA, “para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve,= testimonio, buena conducta,  u oye de mí.= las predicaciones, sermones, consejos, reflexiones, etc., claro está, todo lo que Pablo exponía de las Escrituras, no de experiencias subjetivabas.
Por último, NO hace ortodoxa su experiencia, sino que cuenta que Dios “le prohíbe al HOMBRE (antropos, es decir, Hombres, sentido genérico) hablarlas”, en el caso de él,  para no caer en la presunción de las imprecisiones subjetivas ególatras.
Es más, la necesidad de experiencias es algo natural en el hombre irregenerado.  El hombre psujikós = (sensuales, “los que causan división Judas 19),  es meramente impresionable y se deja llevar por lo que puede ver o tocar, oler u oír.  Pero “no andamos por vista, sino por fe”.
  • La verdad viene de la experiencia directa, las creencias podrían servirnos de instrumento útil, en ausencia de una experiencia real, pero una vez que vemos la verdad o realidad, la creencia se hace innecesaria.
Según este argumento el señor Lucas Márquez compone la siguiente ecuación:
Experiencia + experiencia + experiencia = Verdad
Lucas Márquez compara la adquisición de experiencias con el encuentro de la verdad.  En cambio, la Biblia declara que la verdad viene de Dios, no de experiencias (Jn 16:13, cuando venga el Espíritu de verdad, ÉL OS GUIARÁ A TODA VERDAD. Jn 17:17  santifícalos en tu verdad, TU PALABRA ES VERDAD).  Jesucristo se compara a si mismo como la roca (Mateo 7), y explica que todo lo que construyamos en El tendrá el sustento necesario, y no caerá.  Lo que se construye fuera de Cristo NO permanece, sino que cae y se arruina.  Eso incluye todo aquello que no es Cristo y Su Palabra: filosofías humanas, religiones, política, experiencias, sentimientos, etc.
En el cristiano las creencias son fundamentales, sino ¿en qué basamos nuestra vida?  Creemos en Dios, creemos en el sacrificio de Cristo en la cruz, creemos en que obtenemos la vida eterna al arrepentirnos de nuestros pecados, creemos en la vida celestial, creemos en el retorno de Jesús a buscar a su iglesia.  La vida cristiana se sustenta en creencias, no en experiencias. 
La fe es creer.  Hebreos 11:1 “Ahora bien, tener fe es estar seguro de aquello que esperamos; es creer en algo que no vemos” (Biblia versión Palabra de Dios para Todos)  Creer me lleva a confiar en Dios, y a estar convencido de que será fiel en completar en mí su buena obra.
  • Si quieres tocar la realidad no puedes fiarte de una creencia.
Peligroso argumento que expone aquí.  La realidad siempre es tangible.  Mi casa es tangible por tanto es real, una mesa es tangible por tanto es real, una manzana es tangible por tanto es real; puedo ver el sol por tanto es real, puedo degustar un chocolate por tanto es real.  Ahora ¿Dios es tangible? ¿Puedo “tocar” la salvación? ¿Puedo “ver” al Espíritu Santo? Obviamente que estas preguntas tienen una respuesta negativa, ¿entonces Dios no es real? ¿La salvación y el Espíritu Santo no son reales porque no puedo “verlos” o “tocarlos”?  Pues aquí es donde comienza la fe, ya que no puedo “ver” a Dios o “tocar” mi salvación. 
Pero yo creo en la existencia de Dios, y creo en su salvación.  Entonces ¿cómo UD puede decir que si quiero “tocar la realidad” no puedo “fiarme de una creencia”?  UD ataca uno de los puntos fundamentales del evangelio: la fe.  Sin fe es imposible agradar a Dios Heb 11:6.  Mis creencias sustentan mi fe, y mi fe es el medio de obtener salvación.  El cristiano crece cada día en su fe y reafirma sus creencias: creer en la fidelidad de Dios, creer en Su amor, creer en Su perdón, creer en Su recompensa. Entonces creer ¿es importante tener creencias? 1Jn 3:19  En esto sabremos = (comprender, entender, NO SENTIR) que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de Él.
Cuando tocamos la realidad nos volvemos productivos.
  • Este es un ciclo que se auto sustenta.
  • Lo que yo se determina lo que veo, y lo que yo veo reafirma lo que se.
Estos argumentos NO  aparecen en la Biblia. Lucas Márquez trata de afirmar que realidad-producción es un contínuo escalar en nuestra vida.  El concepto de “tocar” lo concibe como “ver para creer”, cuando la realidad bíblica es creer para ver.
Lo que yo se NO determina lo que veo.  Simplemente lo que yo puedo saber me orienta para caminar en mis creencias, diferenciando las cosas y discerniendo en mis decisiones.  Lo que yo veo podría reafirmar lo que sé, pero vuelvo al ejemplo anterior ¿hemos visto a Dios? Obviamente no.  Pero eso NO implica que yo deba reafirmar Su Existencia sólo porque lo vi.  Nadie ha visto a Dios JAMÁS, pero El existe (1 Juan 4:12).  
 Siguiendo el argumento de “ver para reafirmar”, deberíamos concluir que Dios NO EXISTE.  Pero el evangelio es por fe; por tanto, sin ver pero creyendo (creencias) en el evangelio puedo afirmar, y reafirmar, que Dios SI EXISTE.  Eso señor Lucas Márquez es una creencia.  Si la desecho, me convierto en pagano.
1Pe 2:1-3  Desechando,  pues,  toda malicia,  todo engaño,  hipocresía,  envidias,  y todas las detracciones,  desead,  como niños recién nacidos,  la leche espiritual no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación,  si es que habéis gustado la benignidad del Señor. RV60
Por Jonathan Agurto V.

Joel Torres, colabora en la refutación de la sub-afirmación: “Por eso la mayor necesidad de toda persona es tocar la experiencia” en la afirmación: “La inteligencia queda al servicio de la creencia”. Y  agrega una explicación exegética a la afirmación de Pedro, en 2 Ped 2:19, bajo la afirmación: “Una experiencia cancela las creencias”.

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