“Cómo tener un mejor matrimonio” (2)

“Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”, Ef. 5:2

Es obvio entonces, que si al esposo o a la esposa le falta el conocimiento y las habilidades para satisfacer el uno las necesidades del otro, éstas se quedarán sin satisfacer. Y cuando no se satisfacen nuestras necesidades básicas, nos movemos en una de dos direcciones: “huimos” o “peleamos”.

 

La mujer que decide huir no escapa a sus problemas sino que empieza a dudar de su valía personal. Si toma la decisión de pelear puede convertirse en una machacona sin atractivo para su esposo. El matrimonio ideal se desarrolla cuando la esposa se concentra en satisfacer las necesidades de su esposo y viceversa.

 

DIFERENCIAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES
Muchas de las dificultades que tienen las parejas están basadas en el hecho de que los hombres y las mujeres son totalmente diferentes. Necesitamos comprender algunas de esas diferencias porque ellas son las responsables de los problemas. Muchas de las acciones endurecidas del esposo son el resultado de su temperamento básico de varón. Esto no significa que te tengas que resignar a vivir con un hombre endurecido e insensible. Una vez que comprendas esas diferencias podrás ayudarlo a equilibrarse. Tu esposo puede aprender a ser delicado, sensible y romántico, pero tú necesitas ayudarle.

 

ACTITUDES O CONDUCTAS CON LAS QUE EL ESPOSO HIERE A SU ESPOSA
1- La crítica: trae consigo desesperanza profunda en lugar de la motivación que necesita para cambiar.
2- La falta de atención: cuando en ocasiones la mujer empieza a hablar, pareciera como si dentro del cerebro de su esposo se accionara un mecanismo que dice: “hora de leer el periódico” o “hora de ver TV”. Sin embargo, cuando le toca hablar a él, no sólo exige la atención de su esposa, sino que además espera que ella recuerde cada detalle de la plática. Una mujer puede sentirse herida por la falta de atención de su esposo, ya que indirectamente le está diciendo que sus preocupaciones son insignificantes y carecen de importancia.
3- La irresponsabilidad familiar: no eres la única mujer con un esposo que no ayuda en la casa; quizás ni siquiera hablas de ello con él, ya que tiene la habilidad de recordarte lo duro que trabaja y cuánta tensión tiene que soportar, hasta te haga sentir fracasada por no poder hacer las cosas tú sola.
4- El desinterés por tus necesidades y deseos: hay hombres que están siempre ocupados en las cosas que ellos desean, en vez de dedicar tiempo a su esposa. Algunas mujeres se resignan a pensar que ellas y su mundo no son lo bastante importantes como para tener la atención, el interés y el deseo de su esposo.
Continuará…

Acerca de Alma Ponce

Soy de Monterrey, México, me desempeño como Educadora. Algunos de mis Intereses son, servir, enseñar y capacitar. Si te gustaria leer mas Articulos sobre mi, visita mi Blog
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