Vivir en santidad es mas fácil que vivir en pecado – parte 2/2 | Reflexiones Cristianas

martes, 23 de agosto de 2011

Vivir en santidad es mas fácil que vivir en pecado – parte 2/2

Esta entrada es la continuacion de esta otra: Ver parte 1

Gálatas 5:16-25 instruye sobre la vida en el Espíritu: Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

Todos tenemos deseos, lo importante es no satisfacerlos. Vivir en el Señor no es fácil, pero es más difícil vivir en el pecado. La santidad se logra cuando renuncias a satisfacer los deseos de la carne. Es natural que a un hombre le gusten las mujeres. Si pasa una mujer muy guapa, un cristiano la ve pero no la sigue con la mirada permitiéndose pensamientos impuros, eso es negarse a la carne y vivir en el Espíritu.

Algunos que leen el listado de manifestaciones de la carne podrían decir: ¡lotería! Porque los comenten todos. A todos nos da hambre, pero no todos la satisfacemos de la misma forma, algunos comen sano, otros no; todos nos cansamos, pero cada quien busca diferente forma de descansar; todos tenemos preocupaciones pero no todos actuamos de la misma forma.

Es más fácil ser santo. Por ejemplo, los que mienten se complican la vida, debes tener buena memoria para decir siempre lo mismo. Es complicado mentir sin ser descubierto. Lo mismo sucede con el adulterio, es un constante desafío, primero buscar a una pareja, luego escaparse, tener el cuidado de no dejar rastros en las tarjetas de crédito, el celular o el mail, ¡además de costoso es estresante! Hacer negocios ilícitos no sólo es arriesgado sino también vergonzoso cuando te descubren.

Ya verás a qué lugar tan cómodo y bonito irás a parar cuando aceptes o des sobornos. Ser borracho o drogadicto tampoco es fácil. Los jóvenes tienen que tomar a escondidas, deben mentir a sus padres y luego lidiar con la resaca que los pone en evidencia o aguantar los reclamos de lo que hicieron porque no recuerdan nada. Un alcohólico tampoco vive en un lecho de rosas cuando destruye su hogar, se queda sin trabajo y sin amigos. Aquellos que ven pornografía también tienen que andarse con cuidado para que no los descubran.
Es más sencillo ser santo que vivir en fornicación y tener hijos con cada mujer, manteniendo a varias familias, sin paz ni tranquilidad. Al cielo van solamente los inteligentes. Qué complicada es la vida de pecado, por el contrario, es tan sabroso vivir en santidad.

Por el contrario, todos los frutos del Espíritu son agradables y no hay ley que los prohíba. Si logras entender esto, cambiarás de actitud y serás más feliz. En los exámenes es complicado hacer trampa, lo mejor es estudiar para no tener que andar con la pena de ser descubierto y castigado. Para las jovencitas es más fácil pararle la mano al novio que vivir la vergüenza y la deshonra.

Dios es tan hermoso que a los pecadores les deja vivir un “pre-infierno” para que tengan oportunidad de pensarlo mejor y evitar el infierno eterno. El adúltero, alcohólico o drogadicto que sufren las consecuencias de sus actos, no querrán vivir el tormento que les espera en el infierno si continúan pecando. Sé inteligente y no peques más. Nadie que ha pecado gana al final.

Piénsalo, cuando pecaste te fue mal, mejor busca la santidad. El pecado es destructor y te hace enemigo de Dios. Si es difícil pelear contra Satanás, imagina lo terrible que es pelear contra Dios que tiene todo el poder para vencer incluso al mismo diablo. Hay que estar del lado de la santidad porque Dios está contigo. Es preferible tener al diablo de enemigo porque sabemos cómo vencerlo.

Los peores problemas son causa del pecado. No te compliques, es más fácil vivir en el Señor. Búscale, reconcíliate con Dios que no puede ser burlado. Toma le mejor decisión, renuévate y anhela la santidad para poder sembrar y cosechar.

Por: EvolucionCristiana

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