El Carrito viejo - Testimonio | Reflexiones Cristianas

sábado, 3 de septiembre de 2011

El Carrito viejo - Testimonio

Texto Bíblico: I Corintios 1:27-28a

La semana pasada escuché el testimonio que nos contaba un hermano en la fe de cómo Dios utilizó su carrito viejo para beneficio de los demás.

Sucede que este hermano tenía un carro muy viejito que le sirvió por algunos años para movilizarse él y su familia. Pero, con el pasar del tiempo comenzó (su carro), como era de esperarse, a dar problemas. Había que saber cerrar con fuerza la puerta, por ejemplo, y a cada rato se le quedaba parado; más de una ocasión al salir de la iglesia los hermanos le ayudaban a empujarlo para de esta manera tomar fuerzas y así poder arrancar la máquina.

Lo interesante de esta situación es que esta familia siempre estuvo gozosa con el carrito que Dios les había dado, nunca los oí quejarse, al contrario, servían en lo que podían a los hermanos de la iglesia.

Pasaron los meses y esta familia adquirió un mejor carro, y el jefe del hogar decía que su carro viejito estaba parqueado en su casa hasta decidir qué hacer con él.

De pronto, ese carrito viejo se convirtió en la salvación (por así decirlo) de vecinos y parientes, pues, en algunos casos la batería o el motor fueron de gran ayuda para sacar de apuros a otros automotores. Y este hermano en la fe nos contaba que un día oró al Señor y le dijo: “Señor, el carro está en tus manos, haz lo que tú creas conveniente…” No pasó mucho tiempo y el carro se vendió; y este buen hermano sorprendió a los demás miembros de la iglesia con un cheque que correspondía a la venta de ese carro.

Y lo que me llamó la atención, fue que el jefe del hogar decía en su testimonio:
“el carro yo lo entregué en las manos del Señor, por lo tanto, este dinero es para el Señor. Yo nunca me imaginé que este carrito viejo y dañado fuera de mucha bendición para mis vecinos y parientes. ¡Quien creyera, un carrito viejo…”!

Así es estimados lectores, Dios utiliza para sus grandes propósitos aquello que el mundo rechaza; incluso capacita a personas que el mundo no escogería como líderes y, los convierte en grandes hombres y mujeres de fe, cuyo ministerio y testimonio de vida dejan huellas indelebles en su paso por este mundo.

Amigo, ¿usted piensa que no tienes capacidades, dones o talentos?, ¿Qué no está en capacidad para dirigir grandes proyectos? Vuelva a leer esta historia, y tenga presente el carrito viejo de este hermano en la fe, y recuerde que: Dios tiene grandes planes para usted. Sólo déjese guiar y dirigir por Él, porque Dios dice en Su Palabra:

“…lo necio del mundo escogió Dios,


para avergonzar a los sabios;


y lo débil del mundo escogió Dios,


para avergonzar a lo fuerte;


y lo vil del mundo y lo menospreciado


escogió Dios…”


(I Corintios 1: 27- 28 a)


¡Dios lo bendiga!

Escrito por: Zoila Cevallos