“La Palabra de Dios es ESENCIAL” | Reflexiones Cristianas

martes, 27 de septiembre de 2011

“La Palabra de Dios es ESENCIAL”

“Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley”, Neh. 8:3



 La Palabra de Dios debe ser el pilar de nuestra vida, la brújula que guíe nuestros pasos. Dios nos habla a través de Su Palabra: Él se ha mostrado a sí mismo y nos muestra su plan perfecto para los hombres en la Biblia.

 En el libro de Nehemías, capítulo 8:1 – 12, encontramos varios puntos sobre la importancia que debemos darle a la Palabra de Dios:

 1-   La DISPOSICIÓN del pueblo para escuchar la Palabra (v. 1, 3, 5, 7 y 8): en muchos lugares dan prioridad a la alabanza, a los testimonios, antes que a la Palabra. Cuando nosotros cantamos o alabamos a Dios le estamos dando a Él, pero cuando escuchamos la Palabra… DIOS NOS ESTÁ HABLANDO.

2-   La Palabra de Dios es para TODOS (v. 2, 3, 5): en ocasiones no incluimos a los niños o los adolescentes durante el mensaje “porque están muy chicos, porque hacen ruido, etc.” Esdras leyó la Palabra delante de adultos y de TODOS LOS QUE PODÍAN ENTENDER. Dice la Palabra de Dios: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabr5a”, Sal. 119:9

3-   La Palabra de Dios debe ser PRIORIDAD en nuestra vida (v. 3, 8, 9 y 12): era el primer día del mes séptimo, pleno verano; la gente estuvo DE PIE ¡por más de 7 horas! No se quejaron, no renegaron. Estaban ahí con todo su corazón, porque el escuchar la Palabra de Dios era su prioridad. ¿Pasa lo mismo con nosotros hoy en día? Si el mensaje se extiende más allá de 20 minutos, algunos se ponen inquietos, a otros les pica la silla, otros de plano se salen al baño o a tomar agua

La Palabra de Dios nos muestra el camino a la vida eterna y es la respuesta verdadera para una vida victoriosa aquí en la tierra. El Espíritu Santo de Dios es su autor. Escudriñemos la Palabra pidiéndole al Espíritu Santo la sabiduría para entenderla, discernirla, aplicarla en nuestra vida y permanecer en ella.