«Escojo la Bendición» (2) | Reflexiones Cristianas

martes, 22 de noviembre de 2011

«Escojo la Bendición» (2)

“Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios”, Deut. 28:2


 

1-   Desintegración del matrimonio y distanciamiento familiar: v. 41, “hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio”; se refiere a hijos e hijas presos de una subcultura rebelde dedicada a las drogas, el sexo, la música satánica y toda forma de ocultismo. El objetivo es la destrucción de la familia

2-   Continua insuficiencia económica: vs. 17, 29, 47 y 48, “maldita tu canasta y tu artesa de amasar, no serás prosperado en tus caminos o fracasarás en todo lo que emprendas, servirás a tus enemigos que Dios enviará contra ti, con hambre, sed y desnudez, y con falta de todas las cosas”. El resultado se define en una sola frase: pobreza absoluta

3-   Propensidad a los accidentes: v. 29, “… y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad”; describe a la persona que es antinaturalmente propenso a sufrir accidentes personales. Un efecto característico son los “accidentes extraños”

4-   Una historia de suicidios y muertes prematuras o antinaturales: muchas culturas han reconocido fuerzas actuando en la historia humana que persigue a los miembros de una familia o clan hasta que al fin los destruye. Generalmente la gente experimenta un fuerte presentimiento, sienten algo tenebroso y maligno a su alrededor pero no saben cómo evitarlo; un síntoma común es que la gente fije la fecha de su propia muerte (“Sé que no viviré para cumplir los cuarenta”, “Todos los hombres de mi familia mueren jóvenes”). Tienen una especie de fe negativa que abraza la muerte y rechaza la vida

Causas de una maldición

  • Falsos dioses: la desobediencia que más provoca la maldición de Dios es el quebrantamiento de los primeros dos de los diez mandamientos, en Éx. 20:1 – 5; el primer pecado que Dios especifica aquí es reconocer cualquier otro dios delante del Señor. El segundo pecado es hacer cualquier representación artificial de Dios y ofrecerle adoración. El juicio por quebrantar estos mandamientos es una maldición que continúa de generación a generación

  • Pecados morales y éticos: en Deut. 27:15 – 26, Moisés relaciona doce pecados morales y éticos que provocan la maldición de Dios; en ese mismo capítulo, vemos las instrucciones para celebrar una solemne ceremonia que debían celebrar cuando entraran a Canaán. La mitad de las tribus invocaría una bendición sobre los israelitas que fueran obedientes; luego, las otras seis tribus invocarían una maldición sobre los que fueran desobedientes y todo el pueblo debía decir: ¡Amén!, tanto a unas como a otras. Las doce maldiciones pronunciadas se pueden resumir así: reconocer y adorar falsos dioses, no respetar a los padres, toda forma de opresión e injusticia especialmente a débiles e indefensos, todas las formas de sexo ilícito o antinatural, y todas las formas de desobediencia a la ley


Continuará…