Cada vez que cumplimos una década de vida hay cambios, no hay porqué ocultarlo. No sé para los hombres, aunque estoy comenzando a pensar que también a ellos les pasa. Pero ya tendrán la oportunidad de hacer sus comentarios al final de esta entrada.

A los 19 años se termina la etapa de los “teens” y entramos en lo que llaman la adultez, donde se toman algunas de las decisiones más importantes de la vida. Al llegar a los 30 sentimos que se nos acaba la juventud, pero no es así, a penas estamos comenzando a gatear por los senderos de la vida.

Imagen Referencial

Ahora, el tema es que la sociedad se ha encargado de determinar los sucesosque deben pasar en tu vida por décadas y si eso no ocurre, pues comienzan los cuestionamientos. Entonces, muchos de nosotros entramos a una nueva etapa de vida bajo la presión de lo que debió suceder en la anterior.

Por lo general, se escribe mucho de los cambios, particularmente los hormonales, después de los 40 años, en lo que a las mujeres se refiere y de los hombres se encuentra información sobre los 60 años y sus transformaciones.

Sin embargo, quiero hablar de los 30 y 40 años. Las mujeres a los 30 comienzan a hacer un inventario de lo que les falta por hacer a nivel sentimental, emocional y profesional. Por lo que he visto, viven una vida que aparenta bastante normal. Algunas piensan que se equivocaron al escoger al hombre de sus vidas y hacen un cambio. Otras logran crecer profesionalmente y llegar al éxito que siempre soñaron, pero dedican mucho tiempo a sus trabajos.

Y eso, no he hablado de los niños, para las que tienen la bendición de tenerlos. Hay que ver que mientras unas se sienten realizadas por ser madres, otras hubieran preferido esperar un poco más y lograr otras metas primero.

A los 40 las observo que están en una etapa de análisis profundo, todo lo repiensan, su relación matrimonial, sus logros académicos y profesionales, entre otras. He visto que algunos matrimonios se consolidan, mientras otros llegan a su fin justo en esa década, esos son los más, lamentablemente. Por otro lado, hay cambios de empleo, se busca una estabilidad distinta, no tanto económica, sino la satisfacción de aportar, pero a la vez tener tiempo para realizar las cosas que le gustan.

Ciertamente, estoy generalizando, por lo que he visto, no tiene porqué ser así. Además, hablo más de las mujeres, pero también he notado la presión en los hombres por un buen empleo, la paternidad, la estabilidad económica y el logro de un grado académico superior. O sea, no somos tan distintos, la sociedad nos presiona por igual.

De diez en diez la vida comienza su rumbo, cada década trae sus retos, triunfos y más desafíos. Los años son solamente una ilusión que va pasando, no podemos ponernos presiones en cuanto a lo que se debe o no lograr en cada década, pues cada persona es un individuo con sus particularidades. Con la llegada de los próximos 10 años pueden llegar momentos de depresión si la persona no se siente satisfecha con lo logrado. Por lo que es importante buscar la ayuda profesional necesaria para hacer los ajustes correspondientes.

Finalmente, lo que puedo afirmar es que no importa la edad que tengamos debemos fijarnos metas e intentar lograrlas. En caso de que no sea así, no podemos sentirnos derrotados, cada aparente fracaso es un escalón en la gran escalera de la vida y hay un aprendizaje que nos permitirá ser mejores y alcanzar metas futuras.

Así que, tranquilo, tranquila, si estás cerca de diez años más…

Escrito por: Profa. Elizabeth Vargas
Articulo original de su blog: masquevivir.com

Palabras clave para este articulo:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...