Reflexiones Cristianas para Mujeres - 6 Grandes Razones para un Ministerio | Reflexiones Cristianas

jueves, 5 de enero de 2012

Reflexiones Cristianas para Mujeres - 6 Grandes Razones para un Ministerio

Reflexiones Cristianas para Mujeres - 6 Grandes Razones para un Ministerio

Muchas de nosotras sabemos que es importante tener un ministerio dedicado a las mujeres en la iglesia pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué? Quizás si nos detenemos por un momento a pensar en las razones por las que las mujeres necesitamos un ministerio enfocado directamente a nosotras, comencemos a apreciarlo más y a valorar a las mujeres que están al frente de los grupos femeninos en nuestras iglesias.

Aquí te dejo 6 razones por las que yo creo que el ministerio femenino es importante:

1. Tito 2:3-5 dice que las mujeres ancianas (en años o en experiencia) deben enseñar a las más jóvenes. El ministerio de mujeres es, por tanto, un mandamiento de parte de Dios.
"Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada."

2. En la mayoría de las Iglesias, hay más mujeres que hombres y muchas de esas mujeres asisten solas. El ministerio femenino fomenta la comunión entre las hermanas y provee de una oportunidad de evangelismo al servir como plataforma para invitar a otras mujeres.

3. Muchas de nosotras no hemos crecido en hogares cristianos. Nos encontramos intentando criar a la siguiente generación sin saber realmente lo que una esposa y madre piadosa debe hacer.

4. Equipar a las mujeres para aconsejar a otras es beneficioso para todos: el pastor, el equipo de líderes, las mujeres que actualmente están aconsejando y, sobre todo, las que vayan a ser aconsejadas.

5. Las mujeres necesitamos profundizar en nuestra fe a través de oración y estudio serio de la Palabra. Necesitamos ejemplos que podamos imitar.

6. Por último, necesitamos saber lo que la Biblia enseña específicamente para nosotras. Cada día somos bombardeadas con las imágenes y los ejemplos que el mundo provee y que pueden confundirnos.

¿Hay un ministerio de mujeres en tu iglesia? ¿Asistes a las reuniones? ¿Valoras el esfuerzo de las mujeres que están al frente de ese ministerio? ¡Demuéstralo! Acércate a las líderes de tu ministerio de mujeres con una palabra de aliento o de gratitud, comprométete a orar por ellas, asiste fielmente a las reuniones de mujeres e involúcrate. La más beneficiada vas a ser tú.

¿Qué otras razones se te ocurren? ¡Cuéntanos!