La Misericordia de Dios y el Arrepentimiento | Reflexiones Cristianas

jueves, 26 de abril de 2012

La Misericordia de Dios y el Arrepentimiento

Jonás Capitulo 4 (RVR1960)


Mensaje:
Para comenzar voy a explicarles lo que estaba sucediendo en Nínive en la época de Jonás; durante aquel tiempo esa región tenia según los libros de historia sobre dos mil diferentes tipos de dioses, a los cuales le rendían culto y ofrecían diferentes tipos de sacrificios. Como parte de esos sacrificios que hacían era el ofrecer niños, tomaban a estos y los azotaban contra las paredes de piedra hasta matarlos. Tenían muchas otras prácticas paganas, pero quise resaltar la que considere más cruel y de esta manera llevarlos a lo que Dios por medio de su palabra me ha dado para ustedes.

Entrando en el capítulo cuatro de Jonás; este ya había predicado el mensaje que Dios le había dado, la ciudad había escuchado la profecía y se arrepintieron todos de su pecado. Ellos reconocieron a Jehová como su único Dios y Salvador. Esto no le agrado a Jonás (4:1-3), este se deprimió y se enojó grandemente, esto le costó que Dios lo reprendiera amablemente. Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? (vv.4). Esto lo vemos hoy día, cuando vemos como Dios por medio de su palabra habla y aquellos que no le conocían o que se habían apartado se arrepienten; o también cuando alguno falla dentro de su humanidad y lo reconoce, y se acerca pidiendo disculpas o buscando ayuda para resolver su situación; pero no podemos perdonarlo, ni ayudarlo; sin embargo tratamos de hacer el papel que no nos corresponde. Hay es que el enemigo se aprovecha, este entra en escena y sin que puedan darse cuenta comienzan a enjuiciar y a criticar, pero no de manera positiva.

Todavía en este punto Jonás continúa deprimido, amargado y enojado. Así que este se fue y acampo fuera de la ciudad de Nínive. Estaba esperando a que Dios cambiase de opinión y destruyera a toda la ciudad, y lo que en ella había (vv.5). De la misma manera hay mucha gente; deprimida, amargada y con un gran coraje. Porque ven que esos que se arrepintieron de sus actos pasados, están creciendo o madurando de manera acelerada; tanto a nivel personal, como en su vida profesional, económicamente, mas importante aun en su vida espiritual y su relación con el Señor.

El enemigo los tiene tan envueltos, porque él es astuto; este conoce nuestras debilidades y si no mantenemos una vida en continua comunicación con Dios (esto incluye orar y leer la Palabra a diario; ayunar por lo menos una vez al mes, meditar y reflexionar en nuestra vida cristiana, auto-evaluarnos, y ver los puntos en los que tenemos que mejorar; para de esta manera estar en un continuo crecimiento espiritual), este se aprovecha de esto y le saca la mayor ventaja posible; porque nuestra naturaleza es pecar, lo llevamos en nuestros genes, lo heredamos de Adán y Eva desde el comienzo de la humanidad. Entonces hacen como Jonás, se sientan a ver si Dios cambia de opinión, y este hermano o hermana cae y es echado fuera de la gracia de Dios. En vez de ver como la mano de Dios se está moviendo en esa vida con poder y gloria, y querer anhelar lo mismo para su vida.

Todavía Jehová preocupado por mostrarle y enseñarle una lección al Profeta Jonás. Le hace crecer una calabacera sobre la cabeza a este, porque como dije anteriormente; este se sentó a esperar que Dios le pasase factura al pueblo de Nínive y para que se sintiera más cómodo y para protegerlo del sol en su espera, el Señor le permitió crecer esa gran planta. Al cabo de un día Dios hizo que un gusano hiriera y destruyera la planta que este le había puesto sobre su cabeza.

Cuando salió el sol en la mañana, Dios hizo soplar un fuerte viento del este, el cual hirió y molesto a Jonás mucho más de lo que ya él estaba. Esto hizo que el profeta se sumergiera más en su miseria y auto-compasión (vv.6-8). Hoy te dice el Señor no te hundas más en la miseria y la auto-compasión, que tú te estas imponiendo para tu vida. Que por el contrario aprendas de tus errores, que cambies tu manera de pensar y continúes por el camino que Dios ha preparado para ti y que permitas y dejes que los demás puedan caminar por el camino que Dios les ha preparado para sus vidas.

Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y el respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte (vv.9). Y dijo Jehová: Tuviste tu lastima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció (vv.10). ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales? (vv.11). Aquí Dios confronta nuevamente a Jonás, este estaba tan preocupado por la muerte de una planta sin alma y sin embargo no se preocupó tanto por las personas que si tienen alma las cuales se encontraban en la ciudad de Nínive. Mediante este evento particular que Dios utilizo fue que pudo hacer entender al profeta lo equivocado que él estaba; lo llevo nuevamente al arrepentimiento; como ya lo había hecho cuando el gran pez lo devoró y este clamo a Jehová con un corazón arrepentido.

Esto lo vemos cuando ya devorado el decidió presentarse en oración ante Dios, pidiéndole a el perdón y restauración, reconociendo que él es quien único otorga la salvación. Mediante aquella oración que este hizo dentro del pez y por medio de su arrepentimiento este fue restaurado, de esta manera pudo cumplir el propósito de Dios. Predicarles el mensaje que el Señor le dio para las vidas de la ciudad de Nínive. Retomando el vv.11, Jonás pudo entender y aceptar que Dios perdono a los habitantes de aquella ciudad. Que les dio la oportunidad y estos la aprovecharon, cambiaron su mirada y ese pueblo reconoció de la misma manera que luego lo hace el profeta; que la salvación quien único la otorga es Dios. Hoy en día es lo mismo que en aquellos tiempos, pero con la única diferencia que vino Jesucristo o sea Dios encarnado, y trajo el mismo el plan para la salvación para nuestras almas. Aparte que no los dejo plasmado en lo que tenemos hoy en día la biblia. A diferencia de la época de Jonás, ahora somos salvos cuando nos arrepentimos y aceptamos nuestro pecado, y reconociendo a Cristo como nuestro único y verdadero salvador. Ya en ese proceso de perdón no hay intervención humana, sino divina, para que no fuera que un hombre tomara el ejemplo del profeta y el papel que no le corresponde.

Con este mensaje que he preparado para ti de parte de Dios; para que puedas lograr entender que no importa los errores que los demás hayan tenido en el pasado e incluidos los tuyos propios, Dios en su gran misericordia y gracia, quiere que entiendas que él no hace acepción de persona. Que él no mira como nosotros lo hacemos, ya que el ve más haya; el ve nuestra alma y espíritu, reconociendo que nuestra debilidad es la carne o sea nuestra naturaleza pecaminosa. No dediques tu vida a estar señalando, menospreciando, criticando, buscándole faltas a los demás y siendo piedra de tropiezo para aquellos que tienen el deseo de crecer y madurar, tanto como ser humano y como en su vida espiritual. Por el contrario, Dios quiere que nos alegremos y gocemos, de los logros de nuestros hermanos y de las vidas que llegan buscando lo que tú ya recibiste; la salvación.

Hoy el Señor te invita como lo hizo con Jonás, a reflexionar sobre tu vida espiritual y las malas decisiones que has tomado durante tu camino. Que mediante ese proceso reflexivo, puedas llegar a hacer como lo hizo el profeta y vayas a los pies de Jehová con un corazón arrepentido. Buscando retomar lo que alguna vez dejaste atrás y que puedas continuar creciendo día a día o como dice la Palabra de Gloria en Gloria; para de esta manera puedas mostrarles a otros mediante tu vida, la cual debe reflejar a Dios como un espejo y ellos sientan el anhelo de tener lo que tú tienes. Mediante este proceso puedas ganarte su confianza y, llegar a evangelizar sus vidas y lograr ganar esas vidas que se encuentran como Nínive; ciegos por causa del pecado. Que estas vidas puedan mediante ese testimonio tuyo y el de la Iglesia, reconocer que necesitan arrepentirse y entregarles sus vidas a Cristo. Todo esto lo lograras al momento de retomar tu camino y vivir conforme a la Palabra de Dios. Dios les bendiga y adelante…