Mensajes Cristianos - ¿Cuál fue el error? | Reflexiones Cristianas

martes, 24 de abril de 2012

Mensajes Cristianos - ¿Cuál fue el error?

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”, Jeremías 2:13

¿Alguna vez te ha pasado que todo lo que intentas hacer te sale mal?

Quizás muchas veces te has preguntado por qué te pasa eso y no logras deducir por qué nada en tu vida se concreta. Muchas ideas vienen a tu mente y por más que piensas no logras entender y te preguntas:

¿Por qué me sale mal esto? ¿Por qué no logro salir adelante? Últimamente casi ya no oras y mucho menos lees la palabra de Dios porque el tiempo no te alcanza; ya no ayunas, porque se te hace imposible, dejaste de congregarte porque llegabas muy cansado a casa por tanto trabajo que tienes.

Poco a poco fuiste tomando el control de tu vida y sin darte cuenta pusiste primero los afanes diarios, de tal manera que comenzaste a depender totalmente de ti porque creíste que todo lo podías resolver y sentiste que todo iba bien. Pero hoy te has dado cuenta que tu vida ha cambiado, que ya no eres el mismo de antes, que ya no existe en ti ese gozo que te hacia cantar en cualquier momento, que la paz que había en tu corazón se ha ido; ahora te sientes cansado y sin fuerzas para continuar, no existen razones para seguir adelante.

Pero aun así hoy, en medio del vacío que hay en ti, en medio del desierto de tu corazón, escuchas una voz en tu interior que te recuerda y te hace entender que dejaste a Dios, Fuente de Agua Viva, para confiar en tu propia prudencia y que empezaste a llenar por tu cuenta tu vida sin percatarte de que estaba rota. Hoy debes entender que hiciste mal al querer depender de tus capacidades y al haberte alejado de Dios tomando tú la dirección de tu vida.
Pero HOY es el día que Dios ha elegido para restaurarte y para que vuelvas a Él; Dios quiere que le reconozcas sobre tus caminos para que Él pueda tomar nuevamente la dirección de tu vida y enderezar tus veredas.

Él ya no quiere que vivas así, porque ya no es tiempo de estar fuera de su gracia, es tiempo de volver a empezar y permitir que sea Dios quien guíe tu camino. ¡Vuélvete a Él, porque aun te espera!