Reflexiones Cristianas - No tengo dinero, Parte 1 | Reflexiones Cristianas

miércoles, 4 de abril de 2012

Reflexiones Cristianas - No tengo dinero, Parte 1

“Y dije: No es bueno lo que hacéis. ¿No andaréis en el temor de vuestro Dios, para no ser oprobio de las naciones enemigas nuestras?”, Neh. 5:9


En Nehemías 5:1 – 13, se nos dice que el pueblo de Israel se afligía y se quejaba porque no tenían dinero ni nada qué comer; incluso hasta habían detenido el trabajo de reconstrucción al cual habían sido llamados. La situación del pueblo era difícil; el v. 2 dice que algunos tenían familias grandes y no tenían lo suficiente para comer. El v. 3 dice que otros tenían propiedades, pero las habían hipotecado. Los v. 4 y 5 dicen que algunos habían contraído pesadas deudas y no podían pagar lo que debían.

Era una situación difícil y el pueblo vivía momentos de aflicción. Algo parecido a lo que sucede hoy en día: trabajamos mucho, pero no rinde el dinero; el poder adquisitivo cada vez es menor; hemos abusado del uso de los créditos y las tarjetas y no tenemos con qué pagar después.

Además de todo lo anterior, había una gran hambre; el rey había establecido muchos impuestos y el porcentaje de interés que cobraba era muy elevado. El problema tenía que ver con haber violado la ley de Dios (Éx. 22:25; Lev. 25:35 – 37; Deut. 23:19 y 20). Ellos, según la ley de Dios, no debían prestar dinero con intereses a sus compatriotas. Podían hacerlo a aquellos que no eran sus hermanos, pero a los judíos no debían prestarles dinero con intereses. Tampoco debían esclavizar a ningún hermano judío.

Nehemías hizo lo que nosotros debemos hacer antes de tomar una decisión, sobre todo si tiene que ver con la manera en que gastamos el dinero: meditar y actuar. Después confrontó a los que estaban haciendo mal (v. 9), y ellos tuvieron que callar. Nehemías comienza a decirles cómo debían corregir el problema:

1-   Dios se complace cuando manejamos nuestro dinero con sabiduría (v. 10): lo primero que debían hacer era volver a cumplir la ley divina, quitando los intereses y la carga sobre la gente. El primer paso para aplicar la Palabra de Dios es hacer un plan para detener el error. Si tu negocio no está funcionando bien, si tu economía familiar no es la adecuada, lo primero que debes hacer es evaluar la situación para ver si no se están violando principios divinos. El adecuado manejo del dinero es importante. También es importante la manera cómo lo ganamos, cómo lo ahorramos, cómo lo invertimos, cómo lo gastamos y la forma como damos, ¿recibe Dios la parte que le corresponde? ¿Damos con generosidad? El sabio manejo de ahorros, inversiones y gastos agrada a Dios

Continuará…