Secretos para el Crecimiento | Reflexiones Cristianas

viernes, 20 de abril de 2012

Secretos para el Crecimiento

“…prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”, Fil. 3:14


 

Llegar a la estatura debida no es algo que sucede nada más porque sí; implica vivir una serie de etapas, pasar una serie de pasos, favorecer el desarrollo de ciertas condiciones y entonces sí, el crecimiento se da. Lo mismo sucede con el crecimiento espiritual.

 Existen algunas condiciones que se deben dar naturalmente en nuestra vida como creyentes para que podamos crecer de acuerdo a la voluntad de Dios:

 I-          DEVOCIONAL

 1-   Oración: la Palabra de Dios nos habla de la importancia de madrugar para buscar a Dios antes que cualquier otra cosa (Prov. 8:17); cuando nos acercamos a Dios en oración debemos hacerlo con fe (Heb. 11:6). Orar no es sólo pedir, implica acercarnos a Dios con acción de gracias y con alabanza (Fil. 4:6). Ahora, ¿para qué oramos? Oramos para confesión (Prov. 28:13); para peticiones (Stgo. 4:2 y 3); para dar gracias (1ª Tes. 5:18). Es bueno además, escribir nuestras necesidades para recordarlas, al mismo tiempo que escribimos lo que ya hizo Dios para bendecirlo y alabarle. Es importante recordar que debemos orar al Padre (Juan 15:16), orar con fe (Mat. 21:22, orar conforme a su voluntad (1ª Juan 5:14 y 15), orar con ayuda del Espíritu Santo (Rom. 8:26), en todo tiempo (Ef. 6:18), en todo lugar (Mar. 1:35), orar por otros (1ª Tim. 2:1) y orar de acuerdo a la Palabra de Dios (Stgo. 4:3).

2-   Leer la Biblia: empezar con el evangelio de Juan, Salmos y Proverbios; leer también algún buen libro cristiano; hacer anotaciones de los pasajes donde Dios nos hable.

3-   Buscar la guía de Dios en todo: ver Juan 16:13, Rom. 8:14, Sal. 37:23 y Stgo. 1:25

 II-      Reunirnos con otros creyentes: ver Hech. 2:42 y Heb. 10:25

 III-  Servir a Dios: ver Prov. 11:30 y Mat. 4:19

 IV-    Resistir al diablo: ver Stgo. 4:7, 1ª Juan 4:4, 2ª Tim. 2:19 y Ef. 5:18

 Si estamos teniendo nuestro devocional diario, si nos reunimos con otros creyentes para tener comunión, si servimos a Dios y resistimos al enemigo en nuestras vidas, estaremos creciendo en nuestro caminar con Dios.