Reflexiones Cristianas: mayo 2012

jueves, 31 de mayo de 2012

¿Deben los cristianos usar ropa negra en señal de luto cuando muere otro cristiano?

Este es un estudio bíblico basado en el programa radial de la biblia dice. En esta oportunidad dieron una pregunta citada el día 31 de mayo del 2012 donde la misma es así: ¿Deben los creyentes usar ropa negra en señal de luto cuando muere otro creyente?

Respuesta:
La costumbre de usar ropa negra en señal de duelo por la muerte de algún ser querido, se origina en la costumbre oriental de vestirse de "saco de cilicio" para expresar el profundo dolor que experimentan las personas ante varias tragedias en general.

Cuando Jacob se enteró de la supuesta muerte de José, según Génesis 37:34, dice que rasgó sus vestidos y puso cilicio sobres sus lomos y guardó luto por su hijo muchos días. El saco de cilicio es una expresión netamente hebraica pero ha encontrado cabida en muchas lenguas modernas.

El cilicio era una tela rústica y de un color muy oscuro, porque estaba hecha de pelo de camello o de cabra. Con esta tela se confeccionaban sacos o costales y desde luego la vestidura rústica que la gente llevaba como única vestimenta o como un abrigo sobre su vestido, para indicar que estaban atravesando por un profundo dolor. De aquí viene la ropa negra del duelo en nuestro tiempo. Varios de los profetas se vistieron así, como es el caso de Isaías. Cuando pasaba el tiempo de duelo, y venían tiempos de regocijo, los que llevaban puestos sacos de cilicio se los quitaban y volvían a usar su vestimenta normal.

En cuanto a si un creyente debe o no usar ropa negra en señal de duelo por la muerte de otro creyente, esto cae dentro de la libertad que todos los hijos de Dios tenemos para hacer o dejar de hacer ciertas cosas.

El Nuevo Testamento no ordena, ni condena el usar ropa negra en señal de luto. Sin embargo, para aquellos creyentes que han decidido usar ropa negra en señal de luto por la muerte de un ser querido, es necesario recalcar que si bien la muerte de otro creyente produce dolor, ese dolor es mitigado no por vestirse de negro, sino por saber que aquel que ha partido de este mundo está gozando de bendición eterna junto al Padre en el cielo.

Recordemos que la muerte no es el fin de un creyente, sino solamente el callejón que tiene que pasar para entrar en el cielo. Este pensamiento me ha sido de gran ayuda para hallar consuelo cuando ha fallecido algún ser querido mío. Es comprensible el reaccionar emocionalmente por la partida de un ser querido quien es creyente, pero cuando esta reacción emocional se torna en algo descontrolado y prolongado es señal que la persona que así reacciona no entiende muy bien lo que la muerte significa para el creyente.

Dicho en otras palabras, un creyente que está convencido que debe usar ropa negra en señal de duelo, pero que mantiene por un tiempo excesivamente prolongado esta costumbre, lo único que está afirmando es que Dios todavía no lo ha consolado porque el creyente por sí mismo se resiste a buscar el consuelo que Dios ofrece a cualquiera de sus hijos que está afligido.

Note lo que dice 2 Corintios 1:3-4 "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios."

Así que, el creyente tiene libertad para usar ropa negra en señal de duelo por la muerte de otro creyente, pero cuidemos de no comunicar la idea que la muerte para el creyente es el final de todo.

En los momentos de gran dolor es cuando los creyentes debemos establecer una diferencia bien marcada con los incrédulos, no reaccionando con desesperación como si la muerte fuera el fin de todo, sino actuando con sobriedad, sabiendo que vamos a volver a ver al ser querido que ha partido y sobre todo sabiendo que hay un Dios que está en control de todo y que ese Dios está listo para darnos el consuelo que necesitamos en esos momentos de dolor.

Fuente:
www.labibliadice.org
Leer más...

miércoles, 30 de mayo de 2012

No a la Pornografía



En la actualidad, estamos expuestos a un cactus venenoso llamado "pornografía". Nadie es inmune a ser tentado por ella; ya que esta no hace distinción de edad, de credo o de posición. Es algo que se incrusta en ti de una manera muy sutil, la pornografía entra en tu vida como ese cosquilleo por ver cosas que te gustaría hacer pero no te atreves a confesarlas. La gente lo considera como "normal" o  como “algo que todos hacen", entonces tratando de justificarse piensan que “es algo que dejó de ser malo” y que si no lo hacen “no están en onda”.

Mira este video: No te dejes engañar por la Pornografía


“…y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas” Juan 3:19 (LBLA)


¡Sabemos que está mal pero continuamos haciéndolo! La oscuridad favorece a los hongos pues los ayuda a crecer y a hacerse fuertes. Por ejemplo, un fruto muy apetecible puede tornarse arrugado, maloliente, lleno de moho si es que es atacado por un hongo. Así también, la pornografía se desarrolla en lo secreto, en lo oscuro… Te aisla de tu familia y hace que pierdas tu fuerza ante la luz de Dios.

¡No permitas que ese hongo crezca y cree una bacteria que traiga enfermedad a tu alma y termine por matar tu espíritu!

¿Abrazarías un cactus? Así es cuando nosotros vivimos fuera de la voluntad de Dios y nos lastimamos.  ¡Duele! Se nos incrustan las espinas y somos nosotros mismos, quienes nos aferramos a experimentar la adrenalina del momento… que no necesariamente es lo que nos conviene.

Hay cosas que hacemos que nos parecen correctas, pero que al fin de cuentas nos llevan a la tumba” Proverbios 14:12 (TLA)

La  pornografía tuerce nuestra personalidad, nos hace ser distintos a lo que fuimos creados. Es decir, altera nuestro cerebro, cambia por completo nuestra conducta, nos hace sentir culpables y destruye nuestras relaciones más valiosas. Podemos haber sido inducidos a practicarla desde pequeños pero que continuemos haciéndolo no nos hace menos culpables, sino que acrecienta nuestros deseos por la misma y eso no está bien ante los ojos de Dios. La Biblia dice: “Recuerden que es pecado saber lo que se debe hacer y luego no hacerlo” (Santiago 4:17 NTV)

Ya no te hagas “el fuerte”, deja de caer en la trampa, tampoco hagas transas con la inmoralidad pensando que será un atajo para el placer pues quizá la factura de pago por tus malos actos no será inmediata pero todo lo que hagas, repercutirá en tu vida y en tu familia. Alguien dijo: “Cuida tu reputación porque vivirá más años que tú”.

Yo te pregunto, ¿para qué esperar que sea demasiado tarde? ¿Por qué no cortar ya las cadenas que te tienen esclavo? Dios está poniendo letreros de alerta para que tengas precaución pues con la adicción a la pornografía tus sueños mueren.

La santidad no puede ser una sugerencia como los semáforos en Perú donde el rojo significa “Yo que tú, pararía” pero algunos quiebran el aviso de precaución y pasan pero raspando. Cuando te llame la curiosidad por seguir adelante, no le contestes… haz que le responda la santidad que estás practicando.

Mi oración por ti hoy, es que seas libre de esta prisión adictiva porque yo sé que tú no eres así, mi oración es que encuentres en Dios, la ayuda y el perdón que necesitas

"Que los malvados cambien sus caminos y alejen de sí hasta el más mínimo pensamiento de hacer el mal. Que se vuelvan al Señor, para que les tenga misericordia. Sí, vuélvanse a nuestro Dios, porque Él perdonará con generosidad. Donde antes había espinos, crecerán cipreses; donde crecía la ortiga, brotarán mirtos. Estas cosas le darán gran honra al nombre del Señor; serán una señal perpetua de su poder y de su amor” (Isaías 55:7, 13 NTV)

¿Qué debes hacer para salir de esta adicción?

Tú puedes salir de esto con la ayuda de Dios porque no hay profundidad más oscura de donde Él no pueda rescatarte, solo pide ayuda… Es decir que ¡tienes que hablarlo con alguien! Busca a tu pastor o a tu líder, a un consejero que te pueda apoyar, puedes contar conmigo pues puedo recomendarte un curso bíblico que te ayudará a ser libre.

El sexo es algo maravilloso, fue creado por Dios pero el diablo siempre quiere tergiversarlo y es así que vuelve impuro lo que es puro y viceversa. Recuerda entonces, el silencio te tortura mientras que el confesarlo te libera. Toda libertad tiene “un costo” y en este caso, el costo es el arrepentimiento y una firme convicción de cambio. Decide por la pureza sexual…

"Me negaré a mirar cualquier cosa vil o vulgar. Detesto a los que actúan de manera deshonesta; no tendré nada que ver con ellos. Rechazaré las ideas perversas y me mantendré alejado de toda clase de mal" (Salmos 101:3, 4 NTV)

Cuida tu corazón y repite estas palabras: “No pondré delante de mis ojos cosas sucias, haré todo lo necesario para mantener en pureza mis ojos y mis pensamientos”.

Es mejor arrancar y evitar música, películas, libros, revistas y programas de televisión que te atrapen en lo mismo, así como eliminar amistades… ¿Amistades? ¿A qué me refiero? NO yo sino la Biblia te da la respuesta pues ella nos indica de qué tipo de amistades debemos alejarnos totalmente.

"Gente malvada trata de arrastrarme al pecado, pero estoy firmemente anclado a tus enseñanzas” (Salmos 119:61 NTV)

Dios puede olvidar tu pasado pero el o la que tiene que echarlo al mar del olvido eres tú, sino toda la vida permanecerás anclado a ese costal de culpabilidad que no te dejará avanzar.

“Pues su amor inagotable hacia los que le temen es tan inmenso como la altura de los cielos sobre la tierra. Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente. El Señor es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen” (Salmo 103:11-13)

Cuando decidimos honrar a Dios con nuestras vidas, Él borra tu cuenta pendiente, te restaura y te brinda un nuevo amanecer. Dejarán de existir las oraciones sin estorbo, habrá paz y tranquilidad pero esto sucederá solo cuando decidamos hacer las cosas por Él y para Él.

Por Wenddy Neciosup
http://www.wenddyneciosup.com
https://www.facebook.com/WenddyBlog
Leer más...

miércoles, 23 de mayo de 2012

BUSCADME Y VIVIRÉIS

Un lloroso niñito espera a sus padres en la puerta de la escuela, acompañado solo por una maestra. Al parecer, se han olvidado de el.


En el agitado mundo que nos toca vivir, esta es una situación corriente (que también me ha pasado a mí, por cierto).


En la Biblia también aparece un relato de un niño olvidado –Jesús mismo- por sus padres. Este es el único relato de las Escrituras sobre los años tempranos de Jesús y fue puesto allí para enseñarnos una lección fundamental.


Veamos primero lo que dice el texto sagrado: “Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole”. Lucas 2:41-45


¿Por qué olvidaron a Jesús?


Algo que los vacilantes creyentes del siglo XXI podemos pasar por alto, es que José y María no eran una pareja cualquiera de padres desaprensivos y olvidadizos. Ellos eran los que Dios había estado esperando -¡por 40 siglos!- para confiarles su Hijo.


Nunca hubo ni habrá otros padres que les igualen en virtudes, santidad de vida o altura espiritual; si así no fuera, el Señor no los hubiera elegido. No cometamos pues el error de pensar que su descuido era producto de la apatía tan común entre los padres de hoy.


Si estos consagrados hijos de Dios pudieron cometer un error tan grave, ¿no podría sucedernos lo mismo?


Elena White comenta al respecto: “Mientras viajaban, el placer de andar con amigos y conocidos absorbió su atención, y no notaron la ausencia de Jesús hasta que llegó la noche. Entonces, al detenerse para descansar, echaron de menos la mano servicial de su hijo. Suponiendo que estaría con el grupo que los acompañaba, no sintieron ansiedad. Aunque era joven, habían confiado implícitamente en él esperando que cuando le necesitasen, estaría listo para ayudarles, anticipándose a sus menesteres como siempre lo había hecho... durante un día entero habían perdido de vista a Aquel que no debían haber olvidado un momento”. El Deseado de Todas las Gentes págs. 59,60.


Lo perdieron simplemente porque daban por sentada su presencia. Contaban tanto con él, habían disfrutado por tanto tiempo de la bendición de su compañía y de su mano ayudadora, que supusieron que cuando les hiciera falta, allí estaría.


Pero no podemos darnos el lujo de pensar así. Dios no es un electrodoméstico o un aparato electrónico que podemos utilizar a nuestro antojo. Él no es tampoco un botiquín de primeros auxilios, que queda relegado a un cajón hasta que nos haga falta.


Tengamos cuidado de recurrir al Señor solamente cuando estemos en un aprieto o hayamos perdido la salud, o situaciones por el estilo. A José y María les costó tres días de gran angustia encontrar a Jesús. Dolor, remordimiento, culpa, ansiedad y temor, fueron su paga por haberlo dejado atrás.


No permitamos que nada ni nadie acapare nuestra atención al punto de relegarlo. Si lo olvidamos, nos sucederá lo mismo que a aquella santa pareja. Al cabo de intensa búsqueda, “tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” Lucas 2:46-49


La lección es clara: podemos encontrar a Cristo con mucha facilidad si entramos en “los negocios de su Padre”.


Debemos orar y estudiar la Biblia, por supuesto; pero además precisamos mantener nuestros ojos fijos en él, nuestros pies en sus caminos, nuestros brazos en su servicio y nuestra mente en constante búsqueda de su voluntad.


Es precisamente cuando cumplimos con cada deber conocido y trabajamos por la felicidad y la salvación de los que nos rodean, que se halla más cerca de nosotros.


Todo lo que tenemos y somos debe lanzarse tras él, para poder decir “Venid y volvamos a Jehová... y viviremos delante de él. Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová” Oseas 6:1-3


Nunca demos por supuesta su presencia ni dejemos de buscar al Señor, porque es vida para nuestra alma. Debe ser el primer trabajo del día y la última comprobación antes de acostarnos.


“Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis”. Amos 5:4

Leer más...

martes, 22 de mayo de 2012

“El Pan De Vida”

Tienes un vacío en tu vida, te sientes triste, piensas que esto es lo que el destino tenía preparado para ti, tratas de buscar no pensar en esto refugiándote en las cosas que este mundo ofrece y aun así llega siempre el momento en el que te das cuenta que no has progresado. Sigues sintiendo hambre, no literal, sino algo que no tiene explicación para ti y que por más que intentas razonar no lo entiendes. Yo también pase por esto, pero logre satisfacer ese deseo que tenía en mi vida, cuando conocí a Jesús y le entregue mi vida por completo.

Él es el verdadero y único “Pan De Vida”. Él quiere satisfacer tus necesidades y darte el mayor regalo que hayas pensado recibir en toda tu vida. Este regalo es la vida eterna, la cual el pago con precio de sangre en la cruz del calvario por ti y solo tienes que permitirle a Él trabajar en tu vida. Entrégale tu corazón a Cristo, recibe el regalo que Él tiene para ti y jamás volverás a sentir hambre en tu vida.

 


Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo:

“Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”.

Juan 6:33-35 (RVR1960)


Si quieres recibir en este día el regalo de la salvación, que Jesús tiene preparado para tu vida y saciar esa hambre que tienes tú, te invito a que repitas esta oración:

Señor Jesús:


Yo Señor reconozco mi incapacidad de poder dirigir mi vida.


Reconociendo que he pecado contra ti y te pido perdón hoy por todos mis pecados. Yo creo en ti, reconozco que tú moriste por mí en la cruz del calvario resucitando al tercer día; que por medio de tu sacrificio y la sangre que tú derramaste aquel día limpias todos mis pecados y sanas todas mis heridas.


Señor hoy te entrego mi vida y abro las puertas de mi corazón para que tú me transformes.


Hoy yo confieso que tú eres Dios y te acepto en mi vida como mi Salvador personal. Límpiame con tu sangre y escribe mi nombre en el libro de la vida.


Amén…

Leer más...

La esperanza contraataca


La primera vez que leí esta frase fue en un libro titulado Cuando lo que Dios hace no tiene sentido y sentí una respuesta inmediata de parte de Dios a tantas preguntas sin respuesta como el porqué Dios permite que nos pasen ciertas situaciones. Sí, esas situaciones que solo nos muestran tiempos difíciles, cuando nada tiene solución aparente, cuando comenzamos a sentirnos frustrados y molestos con Dios… Es allí que nuestra amistad con Él empieza a desvanecerse, el amor se marchita y con las cenizas no basta para reconstruir una vida hecha pedazos, pero déjame decirte en este día que he aprendido que la adversidad agota nuestros recursos personales y nos obliga a depender de Dios.


 Sé que no entendemos todo lo que sucede a nuestro alrededor: desastres, accidentes, tragedias, separaciones, porqué gente que amamos está enferma de cáncer o parálisis cerebral, porqué quien no debería morir… muere prematuramente, tampoco entendemos el porqué de tanta injusticia, el porqué de la infertilidad o el porqué los malos parecen salirse con la suya y los íntegros se sienten frustrados porque no logran sus sueños… porque nadie te entiende como tú quisieras.

¿Por qué… por qué… por qué? No sé cuántas preguntas más añadirías a la lista y definitivamente no tengo las respuestas pero lo que sí tengo es la evidencia de que Dios está haciendo algo para nuestro bien y no me tiene que explicar el porqué de todas las cosas sino leamos Proverbios 25:2a NTV  que dice “Es privilegio de Dios ocultar un asunto”. Así que, no pretendamos ser el jefe o el capitán de nuestro barco porque el dueño y el dador de vida es Dios.

Aun cuando no entienda nada y le pregunte ¿Por qué a mí, Señor? Su respuesta será: Mis pensamientos no son como los de ustedes, ni tampoco mi manera de obrar. Porque así como el cielo está tan arriba de la tierra, de igual modo mi manera de obrar es tan diferente al de ustedes. Mis pensamientos son más altos que los suyos” (Isaías 55:8-9 PDT). El mismo Salomón con toda su sabiduría escribía en Eclesiastés 2:23 “… sus días de trabajo están llenos de dolor y angustia, ni siquiera de noche pueden descansar la mente. Nada tiene sentido…”



Indefectiblemente todos nosotros nos vamos a topar con tormentas, las que ocasionamos nosotros mismos por nuestra terquedad, las que Dios nos envía para desarrollarnos y fortalecernos o las tormentas a las que nos arrastran otras personas. Pero sea cual sea la causa o la razón de esas tormentas, no podemos hundirnos tomando decisiones apresuradas, buscando una salida fácil, dependiendo de otras personas y haciendo lo que los demás hacen o actuando según las circunstancias y sin Dios.

Así que, cuando piensas que todo está perdido, en realidad no lo está porque queda un round más por pelear… ¡LEVÁNTATE! y dile, mismo Arnold Schwarzenegger en Terminator, "Hasta la vista, Baby”. Lo que quiero decir es que lo último que podemos perder es la esperanza, Él no te defraudará… Nunca antes lo ha hecho y mucho menos lo hará ahora.

"Será un refugio del calor del día y un albergue contra las tormentas y la lluvia" (Isaías 4:6 NTV)

 

Dios permite las tormetas para formar nuestro carácter, nunca sabremos lo que va a salir de nosotros y de lo que estamos hechos, hasta que no estamos en agua hirviendo. Tu fe tiene que estar más firme en la roca aun en medio de las tormentas de la vida, sufras las penalidades que sufras, tengas el choque emocional más fuerte de toda tu existencia… No trates de ahogar tus problemas porque ellos van a nadar y el único que se ahogará serás tú. Más bien, llama al Salmo 50:15 y verás que “Dios dice llámame cuando tengas problemas, y yo te rescataré, y tú me darás la gloria".

Siempre van a haber contradicciones en nuestras vidas porque Dios no piensa como nosotros, no es que haya puesto punto final a nuestra existencia sino que tan solo ha decidido poner una coma.  Él tiene un as bajo la manga y lo bueno de todo esto es que la esperanza que tenemos es que al final, el destino que tiene para ti y para mí es de bien y no de mal. Cada vez que Dios me ha dicho "Confía en mí"… Yo le he creído y eso me ha sostenido para tener esperanza.

Te animo a mirar cada nuevo día de vida como un milagro. Job decía: “Dios podría matarme, pero es mi única esperanza; voy a presentar mi caso ante él” (Job 13:15 NTV) Así que no te dejes morir ni cierres tus oídos al consejo divino,  antes bien… vacúnate con confianza en Dios y persevera. No te separes de Él por más que sientas ganas de meter la cabeza cual avestruz bajo tierra, sino que en tu momento de mayor desesperación debes saber que Dios te sostiene firmemente y te atrae a su mismo corazón.

No nos podemos cansar de orar aun si sentimos que nuestra oración no tiene respuesta, está fortaleciendo nuestro ser interior y nos está llenando de esperanza. Hay circunstancias mías que aún no tienen respuesta y puede que me hayan desanimado por un tiempo… hasta que comprendí que debo volverme a la esperanza en Dios porque todos me pueden fallar, pero Dios nunca lo hará.

Llenos de angustia, oraron a Dios, y Él los sacó de su aflicción; calmó la furia de la tormenta, y aplacó las olas del mar. Cuando se calmó la tormenta, ellos se pusieron muy contentos y Dios los llevó a su destino. ¡Demos gracias a Dios por su amor, por todo lo que ha hecho en favor nuestro!(Salmo 107:28-31 TLA)

 

 Mi esperanza en ti

Por Wenddy Neciosup
http://www.wenddyneciosup.com
https://www.facebook.com/WenddyBlog
Leer más...

lunes, 21 de mayo de 2012

Alcanzando El Éxito

2 Corintios 4:8-18 (DHH)


En esta segunda carta de Pablo (2 Corintios)  a la iglesia de Corinto este la consuela y trae buenas noticias a sus miembros; luego de haberle llevado palabra dura de parte de Dios (1 Corintios) y disciplinaria, ya que este había llegado a conocer el deterioro espiritual de los miembros de la iglesia. Lo cual Dios continua haciendo en la actualidad con nosotros los creyentes, al disciplinarnos cuando le desobedecemos, y  cuando reconocemos esa desobediencia y venimos arrepentidos él nos trae palabra de consuelo para nuestras vidas.

Por medio de esta porción bíblica los quiero llevar a conocer que muchas son las batallas, sufrimientos y pruebas de nosotros los creyentes, pero en medio de todas estas situaciones que se nos presentan en la vida Dios quiere que alcancemos “El Éxito” y que veamos como él se glorifica en medio de ella. Que han sido muchos los creyentes que también han pasado por esto y lograron el éxito cuando se aferraron a las promesas que Dios nos dejó en su Palabra.

 “Así, aunque llenos de problemas, no estamos sin salida; tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos.Nos persiguen, pero no estamos abandonados; nos derriban, pero no nos destruyen. Dondequiera que vamos, llevamos siempre en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se muestre en nosotros”. (vv.8-10).

Pablo se proyecta en esta porción de la palabra, ya que él había sufrido muchas dificultades, muchas veces fue afligido, atribulado, perseguido y se sintió triste por muchas situaciones más durante su vida, pero lo más importante de todo es que confió en Cristo y gracias a eso nunca pudo ser destruido. El logro obtener el éxito por medio de Cristo. Esto mismo lo experimentamos nosotros en nuestras vidas y en el diario vivir, pero esto no nos puede destruir. Tenemos que permanecer fieles, perseverando sin parar y la única manera de lógralo y alcanzar el éxito es en Cristo. Sé que vienen situaciones sumamente difíciles, yo a menudo lo experimento, pero aferrémonos a la promesa que somos más que vencedores, no con nuestras fuerzas, sino con Cristo quien es quien nos da el éxito y te aseguro que lo lograras.

“Pues nosotros, mientras vivimos, nos vemos expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también su vida se muestre en nuestro cuerpo mortal.  De ese modo, la muerte actúa en nosotros, y en ustedes actúa la vida. La Escritura dice: “Tuve fe, y por eso hablé”.  De igual manera, nosotros, con esa misma actitud de fe, creemos y también hablamos. Porque sabemos que Dios, que resucitó de la muerte al Señor Jesús, también nos resucitará a nosotros con él, y junto con ustedes nos llevará a su presencia. Todo esto ha sucedido para bien de ustedes, para que, recibiendo muchos la gracia de Dios, muchos sean también los que le den gracias, para la gloria de Dios”. (vv.11-15).

Aquí Pablo hace referencia a que este cuerpo es temporal y perecedero. Él nos quiere llevar a reconocer que mientras estemos en este cuerpo somos débiles y nos vamos deteriorando o en decadencia con el pasar del tiempo (Deterioro o decadencia significa: que nos vamos desmejorando, debilitándonos y desintegrándonos con el paso del tiempo), pero Pablo en realidad lo que quiere es que estemos claros que este cuerpo es temporal, ahora si estamos en Cristo y vivimos conforme al plan que el trazo para cada uno de nosotros, nuestro espíritu y alma vivirán eternamente junto con él y lograremos el éxito.

El enemigo conoce que mientras estemos en este cuerpo somos vulnerables a sus ataques, esto incluye enfermedad, tribulaciones, tristeza, etc. y que somos débiles. Él quiere que te sientas derrotado y hacerte pensar que no lograras el éxito. Como parte de eso ataques él no quiere que te sientas bien, para que de esa manera pierdas la fe y que no transmitas el mensaje de salvación a aquellos que lo necesitan escuchar.  La Palabra te deja bien claro el camino a seguir en cuanto a esto: “Tuve fe y por eso hable”, te aseguro nuevamente que si te aferras a Cristo y a su Palabra obtendrás el éxito contra los ataques del enemigo de las almas.

“Por eso no nos desanimamos. Pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, por dentro nos renovamos día a día. Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una gloria eterna mucho más grande y abundante.  Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas”.

Pablo en la Palabra también dice que todo esto es necesario para que seamos agradecidos de la gracia de nuestro Dios; que envió a su único Hijo y este fue sacrificado para que por medio de este sacrificio fuéramos salvos. Por medio del sacrificio de Jesús en la cruz somos vencedores juntamente con él y solo por medio de esto alcanzaremos el éxito. Así que por más situaciones que estés pasando no te rindas y sigue caminando. Acuérdate que quien te dará las fuerzas es Cristo y mientras reconozcas esto podrás seguir caminando hacia la ruta del éxito.

Dios quiere que cada uno de nosotros alcancemos el éxito, que obtengamos la salvación y la recompensa que la acompaña. No te rindas, sigue adelante, sigue el camino que Dios preparo para tu vida y comparte con todos ese regalo de vida que como creyente recibiste por medio de Cristo.

“Hoy te exhorto a que sigas buscando y escudriñando la Palabra de Dios, esta es la ruta del éxito. Hazla tuya, pero compártela con aquellos que aún no la han hecho suya y veras como Dios se glorificara en medio de todas tus situaciones y en tu vida. Dios les bendiga y les fortalezca”.
Leer más...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Estudio sobre Efesios 2

Análisis de Efesios 2


En este capítulo se presenta una serie de contrastes que resultan de la obra de Cristo en los creyentes: lo que eran antes y lo que son ahora; la inutilidad del modo de vida carnal y la eficacia del método divino; la separación existente entre judíos y gentiles y como llegaron a ser un solo pueblo. La gracia divina es el hilo conductor de ese maravilloso proceso de cambio y sus efectos alcanzan hasta la eternidad.


El apóstol les recuerda su antigua condición y la contrasta con la nueva. Observemos el cuadro que sigue:
































ANTES



AHORA


Muertos en delitos y pecadosNos dio vida con Cristo
Siguiendo la corriente del mundoSiguiendo a Jesús
Espíritu de desobedienciaObedeciendo mediante el Espíritu
Haciendo la voluntad de la carneResurrección espiritual
Hijos de iraSentados en los lugares celestiales.


 El cambio se inicia con una nueva vida en Cristo, y culmina con nosotros sentados en “los lugares celestiales”. El tiempo pasado que se emplea para todas estas acciones implica que: ¡Él ya nos está viendo en su reino!


Todo esto lo hace Dios “para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (vers. 7).


Luego agrega: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (vers. 8-10). Aunque nos salvamos por gracia, hay un cúmulo de buenas obras que esperan que las realicemos. La fe y la obediencia van de la mano, tal como se ve en el siguiente contraste:































SALVOS POR OBRAS



SALVOS POR GRACIA


Mediante nuestros propios esfuerzosMediante la fe
Lo que tenemos nos perteneceNada es nuestro
Incapacidad para alcanzar el blancoNueva creación
Vida egoístaPredestinados para servicio
Andamos en nuestros propios caminosObras de obediencia producto de la fe

 Por tanto, se nos llama a recordar que ahora somos diferentes. Al aceptar el sacrificio de Jesús por nosotros, entramos en la comunidad del nuevo pacto y tenemos un nuevo estatus (recibido también por gracia). Por medio del bautismo pasamos a formar parte de una amplísima y abarcante familia que comprende los habitantes de los cielos y de la tierra.














































JUDIOS



GENTILES



PUEBLO DE DIOS


CircuncisiónIncircuncisiónBautismo
Pacto en el SinaíAjenos al pactoNuevo Pacto
Ciudadanos de IsraelSin ciudadaníaCiudadanos del Reino de los cielos
Esperanza en los símbolos del SantuarioSin esperanzaEsperanza en Cristo
Dios de AbrahamFalsos diosesDios de todos
CercanosLejanosUnidos en su sangre

Enemistados


Reconciliados en la cruz

El último asunto que se trata es consecuencia de los anteriores. Por cuanto el pueblo de Israel estaba separado de los paganos, Cristo toma la iniciativa de unir ambos pueblos, derribando los obstáculos. Dice en los versículos 14-16: “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades”.¿Cuáles eran esas enemistades que debían ser abolidas? Ese es motivo de otro estudio. Por ahora, el hecho es que la gracia de Dios posibilita que  seamos salvos y hechos miembros de la familia de Dios ¿No constituye esto motivo suficiente para alabarle?

 
Leer más...

domingo, 13 de mayo de 2012

ESTUDIO SOBRE EFESIOS 1

ESTUDIO SOBRE EFESIOS 1

“Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”. Efesios 1:18

En  esta serie de estudios sobre el libro de Efesios, exploraremos algo de la enorme riqueza de esta epístola de Pablo. Sería bueno leer todo el capítulo primero en diferentes versiones, sobre todo en las más modernas que son de fácil lectura (aunque en estas se pierda un poco la belleza del estilo literario).

Una de las cosas que me hizo difícil su lectura, es que el apóstol usa un lenguaje complejo y lleno de superlativos y palabras compuestas como “sobreabundar” y “supereminente”. Y esto es así en razón del tema que encara; nada menos que llegar a conocer el misterio de la voluntad divina.

Hay tres palabras clave en este capítulo:

  • ALABANZA (vs. 6,12,14). Todo lo que el Señor hizo, hace y hará por nosotros debería despertar nuestra más profunda gratitud y motivarnos a la alabanza.

  • GLORIA (vs. 6,12,14,18). Nuestro maravilloso Dios es un Dios de gloria. En nuestra condición caída nos cuesta percibir su gloria, que es su amoroso carácter. Por ello, nos la muestra derramando sus bendiciones sobre su iglesia.

  • GRACIA (vs. 2,6,7). La motivación divina para bendecirnos surge de su gracia, es decir, de su actitud favorable hacia nosotros. No lo merecemos, pero igualmente nos hace objeto de toda su piedad, clemencia y misericordia.


Pero solamente podemos entonar la “alabanza de la gloria de su gracia” cuando el Espíritu ilumina los ojos de nuestro entendimiento. Fuera de la revelación, estos asuntos son un misterio incomprensible para el egoísta corazón humano. Felizmente, cuando creemos, ese misterio pasa a ser algo conocido, experimentado y realizado en nuestras vidas.

Podemos dividir este misterio en dos aspectos. Uno ya realizado en los creyentes, con efectos para esta vida. El otro misterio está en proceso de revelarse, y continuará a desde el presente hasta la eternidad. Ambos conforman dos series de siete, como pueden verse en los cuadros de abajo.

Comienza diciendo: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. Recibimos al menos siete bendiciones, que son producto de lo que Jesús hizo por nosotros:






























SOMOS BENDECIDOS



MISTERIO CONSUMADO


Nos escogió 

Todas estas bendiciones ya podemos disfrutarlas porque están cumplidas. Fuimos elegidos para ser santos, lavados en Su sangre, aceptados como hijos, compartimos una herencia sublime y recibimos su sello de aprobación.

 
Nos predestinó
Nos aceptó
Nos redimió
Nos perdonó
Nos dio una herencia
Nos selló

El efecto de este misterio revelado es que llegamos a obtener un conocimiento que está fuera del alcance del hombre natural. Cuando Adán y Eva pecaron queriendo alcanzar un conocimiento superior, solamente experimentaron todo lo malo: el dolor, la angustia, la separación, el sufrimiento y la muerte. En cambio, cuando entramos en una íntima relación de pacto con el Señor, somos bendecidos con la verdadera sabiduría que viene de lo alto, llena de buenos frutos de justicia (ver Santiago 3:17).






























LLEGAMOS A CONOCER



MISTERIO EN PROCESO


El misterio de su voluntad 

Al aceptar el evangelio, comprendemos que llegamos a formar parte de la familia celestial y estamos unidos a Cristo con lazos inquebrantables. En esta vida solo percibiremos levemente la bondad y el amor de Dios; el estudio de estas cosas continuará por la eternidad.
El evangelio
Conocimiento de él
La esperanza a que somos llamados
Las riquezas de su herencia
La grandeza de su poder
Su íntima unión con la iglesia

Ser objeto de tan extraordinarias bendiciones y poder alcanzar tan sublime conocimiento de su voluntad; ¿no debería desbordar nuestros corazones en alabanza?
Leer más...

sábado, 12 de mayo de 2012

Puertas

"Abridme las puertas de la justicia; entraré por ellas, alabaré a JAH. Esta es puerta de Jehová; por ella entrarán los justos". Salmos 118:19,20


Cuando leí este texto por primera vez, me pregunté: ¿Tiene Dios una puerta? ¿Cuál es?


Si bien hay más de quinientas referencias a puertas en las Escrituras, la primera vez que se menciona una puerta o entrada es la del Jardín del Edén, que desde la caída de nuestros primeros padres estaba guardada por una espada flamígera que se revolvía por todos lados.


Las puertas de la ciudad eran el lugar en donde se decidían los asuntos importantes, se celebraban los contratos y se reunían los ancianos para tratar sus asuntos. Poder entrar por las puertas era determinante para la seguridad de las personas en los tiempos bíblicos; por el contrario, quedarse afuera era muy peligroso.


Pero también las puertas se utilizan como símbolos de dominio, de prosperidad, de seguridad o de favor. Una puerta cerrada representa una oportunidad perdida, el fin de un camino, o el retiro de la gracia divina sobre una persona, pueblo o nación. Una puerta abierta, en tanto, representa una posibilidad, una oportunidad, un ofrecimiento de gracia. Consideremos las implicancias de las puertas literales y simbólicas mediante estos tres ejemplos:




  • El camino al árbol de la vida se cerró y perdimos la vida eterna.

  • La  puerta del arca se cerró y vino el diluvio.

  • Las cinco vírgenes que tenían aceite entraron y se cerró la puerta.


En cada caso, el cerrar de la puerta significó el final de una era. El fin de nuestro hogar edénico, el fin del mundo antediluviano, el fin del tiempo de gracia.


En el Apocalipsis se encuentran frecuentes referencias a puertas, tales como esta: "Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre". Apocalipsis 3:7,8


¿De que puerta se trata aquí?

Nada menos que Jesús mismo promete a la amorosa iglesia de Filadelfia que, cuando el abra, la puerta, permanecerá abierta. Nadie la podrá cerrar.


En la profecía, Filadelfia representa la iglesia del despertar evangélico de los siglos XVIII y XIX, cuando la predicación de las buenas nuevas se abrió al mundo, las sociedades misioneras florecían, el evangelio avanzaba y conquistaba nuevas regiones entre los paganos del África, China y la India. Jesús abrió la puerta del evangelio y nadie la pudo cerrar. Aún sigue abierta, pero pronto la incredulidad, la intolerancia, la persecución y la abierta rebelión contra Dios harán que se cierre esa puerta.


Esa puerta abierta del evangelio abrió también la puerta de la gracia, de la justicia y del perdón. Abrió para nosotros las puertas del paraíso y podemos contemplar a través de ella las calles de oro de la Santa Ciudad de Dios. La puerta abierta simboliza también un llamado del Señor para sus hijos de hoy, que viven en la triste etapa de la tibia Laodicea. El espera que su iglesia abandone su indiferencia y su conformidad con el mundo y le invite a entrar: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo". Apocalipsis 3:20


¿Escuchaste su llamado? ¿Le has invitado a entrar en tu vida? Pronto esta puerta también se cerrará y se dejará oir la sentencia: "El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía". Apocalipsis 22:11


Entonces Jesús vendrá a buscar a aquellos que hayan entrado por la puerta de la justicia ¡Qué momento maravilloso será aquel!


Para ti y para mí está escrita esta promesa: "Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad". Apocalipsis 22:14


¿Nos veremos más allá de la puerta?

Leer más...

jueves, 10 de mayo de 2012

Una Joya preciosa en su corona

A diario no recordamos lo valiosos que somos pues solo recibimos palabras de elogio o de afirmación el día de nuestro cumpleaños o cuando hacemos algo bien, pero no es algo que tengamos siempre presente en nuestra mente.



Hoy quiero que sepas que tú eres una joya preciosa incrustada en la corona de Dios. Sé que no te sientes tan valioso por estos días y que por diversas circunstancias de la vida, algo o alguien con el tiempo han hecho que vayas perdiendo tu valor, te abandonaron y ya no te sientes valioso. Quizá tú mismo te has minimizado y piensas que Dios ya se cansó de sacarte brillo o que los golpes que te han dado, han terminado por opacarte.


 

Cuando cumplí 18 años, mi mamá me regaló mi primer anillo de oro con unas piedras turquesas y un brillante especial en el medio que sobresalía… Siempre recordaré sus palabras al entregármelo y que están en Proverbios 31:10Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.


 

Los padres ven a sus hijos como “lo máximo” y la mía podía ver que mi estima era mucho más grande del cómo yo me sentía interiormente. No permitas que tu autoestima y tu sentido de valor, sean determinados por la manera en que te tratan las demás personas. No tienes idea de cuánto aprendí por medio de este detalle. ¿Qué aprendí? La forma en la que Dios me ve porque es muy distinta a como me ve el resto de la gente.


 

Él me distingue de entre muchas personas, dice inclusive que aún si mi padre o mi madre me dejaran, “con todo” Él me recogería. Ese “con todo” significa “sin brillo, sin valor, con imperfecciones”… Sin valor aparente pero hay alguien que nos ama de manera única y mucho más que cualquier otro ser sobre la tierra.


 

Puede que hayas estado escuchando una voz similar al de los "cuentos de la cripta", que decía que tú no calificas, que no vale la pena nada de lo que haces o que por más esfuerzo que hagas, tu espejo necesita photoshop porque nunca vas a lograr nada pues no te lo mereces, fallas a cada rato y así cómo Dios va a querer algo que está dañado.


 

Pero, ¿sabes? Si nos mereciéramos algo ya no sería la gracia de Dios en nosotros. “Gracia” significa regalo inmerecido. Así que, no te va bien ni eres valioso por lo que haces sino por lo que eres y por aquel que te tiene como una joya preciosa incrustada en su corona.


 

Dios tiene un concepto totalmente diferente de ti, Él te tiene en alta estima y ha visto algo en ti que nadie nunca había visto. Eso que Él ha visto, te convierte de ordinario a extraordinario porque Dios te creó a su misma imagen: Eres lo mejor de lo mejor pues sangre real corre por tus venas, tienes el ADN del Creador del universo y eres de una generacion de campeones como Jesús.


 

¿Cómo seremos esas joyas para Dios? La Biblia nos dice en Proverbios 25:12 “La corrección del sabio tiene más valor que un anillo de oro u otro adorno de oro fino”. La persona que escucha cuando es corregida, no solo se hace sabio sino que tiene un espíritu enseñable y eso te hace ser valorado.


 

¡Qué difícil es tratar con alguien que no reconoce sus errores! Por eso decimos que es más duro que una piedra. Es por ello que, solo te conviertes en una joya cuando te dejas formar por el mejor orfebre pues Él remueve todo aquello que no te hace brillar, quita la vergüenza de tu pasado y hace que tu corazón tenga SU forma.


 

Este año, para mi cumpleaños, yo pedía un regalo especial de parte de Dios… Sí, algo que me recordara quién soy y ¿saben? ¡Mi mejor amiga me regaló una corona con una perla! Con ese regalo sentí las palabras de Dios retumbando en mi corazón: “TÚ ERES MI PERLA, MI JOYA HERMOSA, YO NO ME OLVIDO DE TI, TE HE REDIMIDO, TE HE PUESTO UN NOMBRE, ERES MÍA”.


 


“¡Cómo me alegro en el Señor! Me lleno de gozo en mi Dios, porque me ha brindado su salvación, ¡me ha cubierto de victoria! Soy como un novio que se pone su corona o una novia que se adorna con sus joyas” (Isaías 61:10 DHH)


 

Por eso, hoy mi oración es esta: “Donde todo está oscuro Dios, hoy alúmbralo con tu luz. Donde había tristeza, hoy cúbrelo de victoria… Que se sienta que tú lo adornas como tu joya preciosa que no has dejado de amar. Vuelve a llenarlo de gozo y que la alegría desborde en su rostro”.


 

Quizá nadie nunca te dio un piropo… Bueno, hoy el mismo Dios te lo quiere decir y aunque este solo es un mail del cielo para que sepas que dentro de millones de personas te escogió a ti para que seas esa joya incrustada en su corona, con sus mismas manos, Él te pone en un lugar donde puedas brillar… Te corona con su amor y te cubre con sus tiernas misericordias.


 


“En aquel día el Señor su Dios rescatará a su pueblo, así como un pastor rescata a sus ovejas. Brillarán en la tierra del Señor como joyas en una corona” (Zacarías 9:16 NTV)


 


Deja entonces que su amor, su gracia y su perdón inunden tu ser para escuchar su dulce voz susurrándote al oído: “Eres una joya en mi corona, mi especial tesoro, el amor de mi corazón…”.


 

Por Wenddy Neciosup


http://www.wenddyneciosup.com


https://www.facebook.com/WenddyBlog

Leer más...

martes, 8 de mayo de 2012

Reflexiones para Mama - Mensajes de una Madre

Reflexiones para Mama - Mensajes de una Madre



Te di la vida, pero no puedo vivirla por ti.
Te puedo dar direcciones, pero no puedo estar allí para guiarte.
Puedo llevarte a la iglesia, pero no puedo hacerte creer.
Puedo enseñarte el bien del mal, pero no siempre estaré ahí para decidir por ti.
Te puedo dar consejos, pero no puedo aceptarlo por ti.
Yo te puedo enseñar a compartir, pero no puedo hacer que tú NO seas egoísta.
Yo te puedo enseñar el respeto, pero no puedo forzarte a mostrar honor.
Te puedo aconsejar sobre los amigos, pero no puedo elegirlos por ti.
Yo te puedo asesorar sobre el sexo, pero no puedo mantenerte sana y pura.
Te puedo hablar sobre el alcohol y las drogas, pero no estaré ahí para decirte "no lo hagas cuando tus falsos amigos te ofrezcan"
Yo te puedo hablar acerca de las metas, pero no podre alcanzarlas por ti.
Yo te puedo enseñar acerca de la bondad, pero no puedo obligarte a ser bondadoso.
Podre orar por ti, pero no puedo hacer que Dios te perdone y te guie.
Te puedo decir cómo vivir, pero no puedo darte vida eterna.


Hijo (a), yo solo puedo amarte con el amor mas bello del mundo
¡Cuídate!


Otra Reflexion recomendada: La imagen de mama

Leer más...

¿Puede una Iglesia Realizar Bingos?

Pasándome por el programa radial a través de la pagina web de "La Biblia Dice", me tope con esta pregunta citada por un oyente: Si seria posible realizar un sorteo o bingo en en una iglesia para recabar fondos.

Me sorprendí lo exagerado que están las iglesias de hoy en día, con tal de obtener dinero para ciertos propósitos. Es una clara señal de la apostasía que estamos viviendo.

Sin mas preámbulo, les dejo el texto original extraído de: www.labibliadice.org
Un amigo oyente nos consulta acerca de si es no correcto que una iglesia realice bingos o rifas o sorteos para obtener fondos para construir su templo. ¿Qué tiene esto que ver con agorero y sortílego que aparece en el libro de Deuteronomio 18:10-11?

Respuesta:
No se imagina cuanto le agradezco por esta consulta amable oyente, porque me brinda la oportunidad de tocar varios asuntos que son conflictivos en la vida cristiana. A lo largo de toda la Biblia se evidencia un principio importante. El fin no justifica los medios. Es un excelente fin o propósito el levantar fondos para construir el templo para una iglesia local, pero eso no transforma en algo bueno el robar, o el mentir o el estafar, para obtener ese dinero.

Dentro de esto justamente cae el tan popular bingo. Si en su país el bingo es lo mismo que en mi país, se trata de un juego de azar. Los participantes compran una cartilla con números impresos al azar. Luego, de una esfera giratoria van saliendo números también al azar. El ganador del premio es aquel que primero llena su cartilla con los números que han salido de la esfera. Note que el azar o la suerte determina quien es el ganador.

En el mundo existe un dicho: No todo depende de la suerte, porque es necesario buscar la suerte. Buscar la suerte en este caso, implica asistir al sitio donde se va a jugar al bingo, implica comprar la cartilla y sobre todo, implica la esperanza en que los números de la cartilla coincidan con los números que salen de la esfera.

Todo es cuestión de suerte amable oyente. Pero ¿qué dice la Biblia acerca de la suerte o la fortuna?

Observe este texto en Isaías 65:11-12. La Biblia dice:
Pero vosotros los que dejáis a Jehová, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino; yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero, por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada.

Esta es una reprensión contra Israel. Habían dejado a Jehová y ahora confiaban en dioses paganos llamados Fortuna y Destino. Poner mesa y suministrar libaciones a estos dioses significa adorarlos, poner su esperanza en ellos. Dios estaba tan enojado por esto, que entregó a su pueblo a espada y destrucción. Me aterra lo último que dice el pasaje. Por confiar en Fortuna y Destino, los de Israel hicieron lo que desagrada a Dios. No es prudente por tanto que los creyentes participen en cualquier cosa donde se dependa del azar, de la suerte, de la fortuna, como los bingos, las rifas, los sorteos, la lotería.

Está bien levantar fondos para la iglesia local, pero la mejor manera es por medio de las contribuciones generosas y sacrificadas de los creyentes que se congregan en la iglesia local. ¿Qué le parecería si para construir el tabernáculo, Moisés hubiera organizado un bingo o una rifa, o un sorteo? Terrible, ¿verdad? Lo que ordenó Dios a su pueblo por medio de Moisés fue que cada uno traiga ofrenda para la construcción del Tabernáculo. Éxodo 25:2 en su primera parte dice: Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda.

Cuando el pueblo obedeció a Dios, había tal abundancia que sobraba y Moisés tuvo que ordenar al pueblo que dejen de traer más ofrendas. La obra de Dios amable oyente, se hace con las ofrendas del pueblo de Dios, no con bingos, ni rifas, ni sorteos, ni loterías. Ya es suficientemente malo que los creyentes confíen en Fortuna y por eso participen en bingos, rifas, sorteos y loterías, rifas, pero más atrevido y por qué no decirlo, infame, es que la iglesia toda participe en cualquiera de estas cosas. Usted también nos ha pedido explicación sobre las palabras agorero y sortílego que aparecen en Deuteronomio 18:10-11.

Permítame leer este pasaje bíblico.

La Biblia dice:
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

En este pasaje bíblico, Dios está demandando que su pueblo escogido se aparte de las prácticas propias de los paganos. En el paganismo era ampliamente aceptado hacer sacrificios humanos y lo típico, practicar adivinación, o practicar agorero, lo cual se refiere a predecir males y desdichas mediante el presagio originado en varias cosas como el canto de las aves, el vuelo de las aves, o de señales que partían de alguna conducta de animales cuadrúpedos o de fenómenos meteorológicos.
Los paganos también practicaban sortílego, esto significa adivinar o pronosticar una cosa por medio de suertes supersticiosas. Los paganos eran dados a la brujería, la hechicería, a los encantamientos. Tenían predilección por los adivinos, los magos y los que supuestamente podían comunicarse con los muertos, es decir el espiritismo.

Todas estas prácticas debían ser desechadas por el pueblo de Dios y también por nosotros los creyentes. Dios lo considera como abominación. Note lo que dice Deuteronomio 18:12. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

Escrito por: David Logacho

La Biblia Dice
Leer más...

SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 12

“Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos…”, Fil. 1:1


 

 1-   Porque Dios acepta el pago de Cristo por nuestros pecados (Col. 2:13 y 14): al morir Cristo en la cruz, Dios tomó todos nuestros pecados, pasados, presentes y futuros, y los clavó en la cruz de Cristo. Todos nuestros pecados han sido lavados por ese sacrificio (1ª Cor. 6:11).

2-   Porque Dios imparte su justicia a nuestro carácter y conducta (1ª Tes. 5:23 y 24): puesto que somos nueva creación, ya no estamos obligados a cometer los pecados que tuvimos en el pasado y tenemos una alternativa: no tenemos que pecar. Dios imparte su justicia en nuestros corazones (Fil. 1:9 – 11).

3-   Porque Dios neutralizó el poder del pecado en nosotros (Rom. 6:22): este verso contiene la Declaración de Independencia del pecado; el pecado ya NO tiene poder sobre nosotros. El pecado y satanás son nuestro antiguo jefe, ¡ya no tienen más autoridad!, Jesús es nuestro nuevo jefe. Debemos considerarnos muertos al pecado y vivos en Cristo (Rom. 6:10 y 11). En cierta ocasión, un estudiante había estado aprendiendo acerca de estar muertos para el pecado. Una noche, estando solo en la sala funeraria donde trabajaba, decidió probar para sí este concepto. En un cuarto adyacente estaba un cadáver. El muerto había sido un alcohólico. El joven sacó de su mochila una cerveza que había traído para el experimento y entró en el cuarto. De pronto, saltó hacia el cadáver y le gritó. El cadáver siguió inmutable. El joven entonces pasó la lata de cerveza cerca de la cara del muerto. Nada. Abrió la lata y la colocó sobre el pecho del cadáver. Este no hizo ningún intento por tomarla. El cuerpo en el ataúd estaba muerto. No podía responder. La seducción del pecado nos rodea; nos enfrentamos a la tentación a diario, pero estamos muertos al pecado.

4-   Porque Dios no desea nuestra condenación (Rom. 8:1): hemos sido liberados de la muerte eterna y podemos disfrutar de un perdón completo. Todo lo que hemos hecho en el pasado y todo pensamiento, palabra y acción en el futuro han sido perdonados. Sin embargo, muchos de nosotros todavía nos sentimos condenados; el causante de esto es el gran acusador, que continúa tratando de hacernos sentir culpables. Como resultado, nos movemos en una falsa culpabilidad por pecados que ya han sido perdonados, porque satanás sabe que si nos sentimos desalentados por esa culpabilidad, no podremos vivir una vida victoriosa o fructífera en Cristo.

 Conclusión: Dios nos ve como santos y quiere que disfrutemos de la experiencia plena de esa santidad. El cristiano se siente libre cuando hace la voluntad de Dios y es obediente a sus mandatos. Si reconocemos nuestra verdadera identidad, que somos santos, y vivimos de acuerdo con ello, seremos como la gente descrita en el Salmo 1:1 – 3
Leer más...

lunes, 7 de mayo de 2012

SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 11

“Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos…”, Fil. 1:1


 

 V-              VIVE COMO UN SANTO 

Es muy común que ciudades, ríos y sitios de importancia reciban nombres de santos: San Luis, Santa Teresa, San Lorenzo. Roma se enorgullece de su Basílica de San Pedro y Londres de su Catedral de San Pablo. ¿Tendríamos la osadía de agregar nuestro nombre a esta lista de personajes admirables y venerables?

Pablo repetidamente se refería a los cristianos como santos. No estaba escribiendo a unas pocas personas, sino a toda la iglesia en Filipos. ¿Cómo puede ser esto?

Nuestra distinción como santos no depende de nuestros actos. Somos llamados santos por el maravilloso sacrificio de Jesucristo. Por su sacrificio, nuestra naturaleza ha sido transformada y nuestra identidad cambiada. Ya no somos pecadores, sino santos.

Las palabras que se usan para “santo” pueden ser traducidas como “aquellos que son llamados”, y se refieren a aquellos que tienen una relación con Dios, que han sido apartadas para sus propósitos.

El Nuevo Testamento aplica el término “santo” a los verdaderos creyentes, incluyendo a los que tienen luchas espirituales. Si usted es un verdadero creyente, Jesucristo lo ha santificado y también usted es un santo; pero quizás, como muchos, sufrimos de una autoimagen distorsionada; no nos vemos a nosotros mismos como santos. Debemos comenzar a vernos como Dios nos ve.

 Razones por las cuales hemos sido llamados a ser santos: 

1-   Porque Dios nos ha justificado en Cristo (Fil. 3:8 y 9): hemos sido perdonados y limpiados por medio del sacrificio de Cristo en la cruz. Dios, al vernos, no ve en nosotros nuestros pecados… ve la pureza, la rectitud y la justicia de Cristo. Mucha gente trata de vivir una vida de rectitud por medio de asistir a algún templo, sinagoga o mezquita. Otros soportan sufrimientos físicos, llevan a cabo peregrinaciones o dan ofrendas. Mas la rectitud humana nunca logrará alcanzar una posición satisfactoria a los ojos de Dios. No importa cuán cultos y refinados hayamos sido antes de ser cristianos, nuestra esencia era pecadora. Ninguna cantidad de buenas obras o educación podría cambiar eso; pero Dios crucificó nuestra naturaleza pecaminosa y nos dio una naturaleza nueva: el carácter de Cristo. Si Dios nos ve como santos, ¿quiénes somos nosotros para vernos de manera diferente?

 Continuará…
Leer más...

viernes, 4 de mayo de 2012

SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 10

“Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”, Gál. 4:7


  

A-  DIOS NOS HA DADO INFINITAS BENDICIONES ESPIRITUALES (Ef. 1:3): nuestro Padre disfruta al darnos amor y bendiciones. Como herederos de Dios heredamos redención, perdón (Ef. 1:6 y 7), vida eterna, la santidad de Cristo (Ef. 1:4), la sabiduría (Ef. 1:7 y 8), el poder del nombre de Jesús (Juan 14:13 y 14) y la victoria de Cristo (1ª Juan 4:4 y Rom. 8:37); pero, ¿Cómo nos apropiamos de esas bendiciones? Liberamos esas bendiciones al rendir nuestra voluntad a Dios en fe. Cuando rendimos nuestros propios deseos y ofrecemos nuestro corazón, alma y mente a Dios, Él prodiga sus bendiciones espirituales sobre nosotros 

B-  DIOS NOS PERMITE REINAR CON ÉL (2ª Tim. 2:10 – 12): el Nuevo Testamento está lleno de promesas de que los hijos de Dios reinarán en el reino de Dios (Ap. 2:26 – 28). Aunque nuestra salvación y la entrada al reino de Dios son un don, reinar con Cristo depende de nuestra obediencia y perseverancia hasta el fin

 CONCLUSIÓN 

  • Debemos concentrarnos en la verdad de que ahora somos hijos adoptados y herederos del Soberano Dios

  • Vivamos con la confianza de esta verdad y apropiémonos de ella como un estilo de vida

  • Debemos compartir esta verdad con alguien más, de modo que ellos también puedan ser adoptados en la familia de Dios


 Continuará…
Leer más...

jueves, 3 de mayo de 2012

SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 9

“Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”, Gál. 4:7


 

V-              VIVE COMO UN HEREDERO DE DIOS 

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería recibir una carta donde te informaran que eres el heredero de una vasta fortuna? Cada uno de nosotros ha recibido una carta que nos promete una herencia más valiosa y duradera que cualquier riqueza material: la BIBLIA.

 Somos herederos de Dios por su gracia. Hemos heredado riquezas y la promesa de bendiciones. Sin embargo, muchos de nosotros todavía vivimos como miserables espirituales… ¿Por qué?: 

1)  Porque somos inconscientes de lo que tenemos: si somos inconscientes de nuestra herencia, nos perderemos las bendiciones que hemos heredado por no saber o no conocer a lo que tenemos derecho

2)  Porque podemos estar conscientes de nuestra herencia espiritual, pero no creerlo: la fe libera las riquezas de Dios; los tesoros de los cielos son reclamados por fe aquí en la tierra; pero, ¿Cuáles son las riquezas que hemos heredado? 

A-  DIOS NOS HA DADO SU GLORIA (Rom. 8:17): como hijos de Dios, participaremos de su gloria. En el Antiguo Testamento, disfrutar de la gloria de Dios era disfrutar de su presencia (Éx. 19:16 – 19). Dios nos confiere esta gloria a nosotros; nosotros la experimentamos en varias maneras:

a)   Al ser modelados a su imagen (Rom. 8:29 y 30)

b)   Al representarlo en el mundo (Juan 17:22 y 23)

c)    Al tener un cuerpo glorificado (1ª Cor. 15:42 y 43)

d)   Al reinar con Él (Luc. 22:29 y 30) 

B-  DIOS NOS HA DADO VIDA ETERNA (Juan 3:16): ¿Qué es la vida eterna? En Juan 17:3 Jesucristo nos lo dice, la vida eterna es esencialmente una relación con nuestro Creador, es un don de Dios. Nuestra relación con Dios puede profundizarse y madurar; así también nuestra experiencia de vida eterna puede crecer y volverse más abundante. La vida eterna es una vida abundante, significativa, que empieza en el momento en que recibimos a Cristo, y dura para siempre

 Continuará…
Leer más...

miércoles, 2 de mayo de 2012

De apagado a apasionado

apasionado por Dios

Cuando yo era pequeña, me encantaba reventar cohetes y jugar con luces de bengala, con ellas dibujaba mi nombre y siempre andaba, en las navidades y los fines de año, soplando mi pabilo para incrementar el fuego pero qué terrible era cuando ese pequeño hilito se apagaba. Tenía que correr, a toda velocidad, hacia alguna hornilla de la cocina de mi casa para volver a encender mi pabilo.

Hace unas cuantas horas leí este pasaje: “…ni apagará el pabilo que humeare…” (Isaías 42:3b) y me di cuenta que mucha gente que conozco ha perdido el fuego por Dios. Los observo hoy y están apagados por dentro, están secos espiritualmente y de ese fuego que encendía su primer amor… ya no hay rastro alguno. Caminan en piloto automático.

Y eso es irónico pues ¿a dónde se les fue el amor y la pasión por la presencia de Dios? Han participado en Encuentros, Reencuentros y todos los Encuentros habidos y por haber… y ya nada ha sucedido… Si pudiera describirlo de alguna manera podría describirlo como que el amor que antes sentían por Dios estuviera apagándoseles… como el pabilo de los cohetes que solía reventar en las fiestas de fin de año.

El liderazgo me permite ver diariamente a cristianos que prefieren huir al cine o al teatro, antes que asistir a la iglesia para escuchar un mensaje. Otros prefieren mentir a sus padres diciendo Voy a la iglesia y  en realidad, han ido a una discoteca… ¡Qué nos pasa!

Les estoy hablando de personas que conocieron a Dios pero que parece que tienen, dentro de ellos, un botón y que se les hubiese apagado. Ellos son los cristianos que Caminan en OFF,  que están en Modo OFFLINE, que no tienen ganas de orar, que no sienten la necesidad de leer la Biblia y, lo peor de todo, es que creen vivir así meses… pero sólo están marchitándose.

Quizá tú mismo, que me estás leyendo, sientes que algo falta en tu vida… que cada vez que tratas de levantarte, de motivarte y de seguir con el sueño de Dios, parece que viniera alguien y terminara de apagar el poco fuego que aún queda en tu corazón.

Pero déjame decirte que tú eres ese pabilo de Dios, llamado a encender lo que parece que está apagado y sin luz. Sí, por situaciones que desconozco, alguien te vino a apagar, vino a robarte el fuego, a tratar de secarte y destruirte espiritualmente…

O tal vez, hace un momento te atreviste a mirar al cielo y le dijiste al Señor: “Dios, ¿por qué no me dejas morir ya? ¿Qué más da? ¡Apágame de una vez!” Pero, ¿sabes? Dios es fiel aún cuando tú sientes que le has fallado mucho, que le hiciste demasiadas promesas y que no le cumpliste… Aun con todo  ello, ÉL TE DICE:

“Si fueras infiel, yo permanezco fiel; Yo no puede negarme a mí mismo” (2 Timoteo 2:13)

Él no puede negarse a ti, te ama tanto que siempre puedes correr a la fuente de fuego y volver a encenderte.

La distancia que tienes para reconciliarte con Dios es de las rodillas al piso… Él ya te mostró su fidelidad, su amor y te aseguro que está dispuesto a encenderte una vez más, a hablarte como solía hacerlo hace un tiempo atrás. Quiere atraer tu corazón al suyo para que vuelva a calentarse.

Búscalo desesperadamente como si tu vida dependiera de ello… Ya no humees más, no seas un cristiano de humo, que solo vive por gracia. Es tiempo que fuego de Dios vuelva a encenderte.

Y antes de concluir este artículo, quisiera que me acompañes nuevamente al versículo sobre el pabilo, pero esta vez fíjate qué dice en la parte anterior: “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones” (Isaías 42:1)

¿Quieres sacarle una sonrisa a Dios y ser su contentamiento? Vuelve a su presencia, sé creativo al buscarlo rompe con la rutina. Dios ya te escogió para que seas un pabilo encendido, ahora ve y háblale como solo tú lo sabes hacer. Estoy segura que tocarás nuevamente su corazón…
“Me sedujiste, oh Dios, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.” (Jeremías 20:7-9)

Gracias Dios por escogerme y poner dentro de mí, un fuego que nadie podrá apagar. Te amo

Por Wenddy Neciosup

http://www.wenddyneciosup.com

https://www.facebook.com/WenddyBlog

 
Leer más...

martes, 1 de mayo de 2012

SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 8

“Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”, Gál. 4:7


 

1-   Dios nos escucha cuando oramos (1ª Juan 5:14 y 15): día y noche Dios escucha cada oración nuestra. Tenemos acceso ilimitado a nuestro Creador; la muerte y resurrección de Jesús derribaron la barrera que nos separaba de Dios. cuando hablemos con nuestro Padre, recordemos que la oración incluye escucharlo. Dios nos habla en muchas maneras. Puede ser a través de su Palabra, de circunstancias de nuestra vida, o del consejo de creyentes piadosos; sin embargo, muchas veces es a través de la voz del Espíritu Santo en nuestro corazón 

2-   Dios mora en nosotros con su Espíritu Santo (Gál. 4:6): nuestro Padre celestial nos dio e Espíritu Santo como un sello de nuestra relación con él (Ef. 1:13 y 14). Él nos ha marcado permanentemente como posesión suya. El Espíritu Santo nos guía y nos da poder; es nuestro consejero, nos da a conocer las cosas de Dios y nos ayuda a orar (Rom. 8:26 y 27) 

3-   Dios nos ama incondicionalmente (1ª Juan 3:1): el amor de Dios no depende de lo que hacemos. La Biblia revela cuatro aspectos del amor de Dios:

a)   Amor incansable (Jer. 31:3)

b)   Amor generoso (1ª Juan 4:9 y 10)

c)    Amor insondable (Ef. 3:17 – 19)

d)   Amor incontenible (Rom. 8:38 y 39) 

4-   Dios nos disciplina amorosamente (Prov. 3:11 y 12): los hijos de Dios deben experimentar la disciplina; la disciplina es necesaria para madurar y crecer en carácter. La disciplina de Dios es para nuestro bien. Los padres que se interesan por sus hijos los disciplinan (Prov. 13:24). El proceso puede ser doloroso, pero el resultado será un carácter sabio, maduro, afable y agradable a Dios

 ¡Debiéramos estar muy agradecidos por el privilegio de ser hijos de Dios! ¡Dios quiere que nosotros, sus hijos amados, seamos bendecidos con sus tesoros!

 Continuará…
Leer más...