SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 9 | Reflexiones Cristianas

jueves, 3 de mayo de 2012

SERIE UNA VIDA SOBRENATURAL 9

“Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”, Gál. 4:7


 

V-              VIVE COMO UN HEREDERO DE DIOS 

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería recibir una carta donde te informaran que eres el heredero de una vasta fortuna? Cada uno de nosotros ha recibido una carta que nos promete una herencia más valiosa y duradera que cualquier riqueza material: la BIBLIA.

 Somos herederos de Dios por su gracia. Hemos heredado riquezas y la promesa de bendiciones. Sin embargo, muchos de nosotros todavía vivimos como miserables espirituales… ¿Por qué?: 

1)  Porque somos inconscientes de lo que tenemos: si somos inconscientes de nuestra herencia, nos perderemos las bendiciones que hemos heredado por no saber o no conocer a lo que tenemos derecho

2)  Porque podemos estar conscientes de nuestra herencia espiritual, pero no creerlo: la fe libera las riquezas de Dios; los tesoros de los cielos son reclamados por fe aquí en la tierra; pero, ¿Cuáles son las riquezas que hemos heredado? 

A-  DIOS NOS HA DADO SU GLORIA (Rom. 8:17): como hijos de Dios, participaremos de su gloria. En el Antiguo Testamento, disfrutar de la gloria de Dios era disfrutar de su presencia (Éx. 19:16 – 19). Dios nos confiere esta gloria a nosotros; nosotros la experimentamos en varias maneras:

a)   Al ser modelados a su imagen (Rom. 8:29 y 30)

b)   Al representarlo en el mundo (Juan 17:22 y 23)

c)    Al tener un cuerpo glorificado (1ª Cor. 15:42 y 43)

d)   Al reinar con Él (Luc. 22:29 y 30) 

B-  DIOS NOS HA DADO VIDA ETERNA (Juan 3:16): ¿Qué es la vida eterna? En Juan 17:3 Jesucristo nos lo dice, la vida eterna es esencialmente una relación con nuestro Creador, es un don de Dios. Nuestra relación con Dios puede profundizarse y madurar; así también nuestra experiencia de vida eterna puede crecer y volverse más abundante. La vida eterna es una vida abundante, significativa, que empieza en el momento en que recibimos a Cristo, y dura para siempre

 Continuará…