Eternamente ENAMORADA | Reflexiones Cristianas

lunes, 23 de julio de 2012

Eternamente ENAMORADA



Algunos no entienden cómo es que una persona pueda tener una relación romántica y vivir enamorada de Dios. Piensan que soy la prima extraterrestre de ET pero sí, es posible. Quizá eres de los que les enseñaron que a Dios solo se le visita los domingos como cuando entregas un reporte a tu jefe, que solo ingresas a su oficina para rendir cuentas de tu trabajo y al salir se terminó la relación, pero con Dios no funciona así, tienes que experimentarlo y conocer de Él no por lo que cuentan otros, porque tú puedes tener años pensándote cristiano, haciendo como hacen todos… Es decir, yendo a la iglesia pero no estar enamorado de Dios ni haberle conocido de una manera más profunda.

 

Cuando uno está enamorado, BUSCA excusas para estar con la persona que ama. Te despides y luego llamas para saber cómo está, no quieres pasar ni un segundo desconectado, ya te quieres comprometer y quieres que pasen pronto los días para casarte y vivir junto a esa persona amada. Lo mismo sucede cuando estás enamorado de Dios... En las noches te acuestas adorándole y dentro de ti algo revolotea para volver a encontrarte en la mañana con tu amado para decirle cuánto lo amas y cuánto deseas estar cerca de su corazón, abrazado y sin límites de tiempo, ni interrupciones.


Job le decía a Dios "Lo que los antes sabía de ti era lo que me habían contado, pero ahora mis ojos te han visto, y he llegado a conocerte" (42:15 TLA) Para estar enamorados de Dios necesitamos algo más y es BUSCARLO HASTA ENCONTRARLO.

 

"Dios hizo esto para que todos lo busquen y puedan encontrarlo. Aunque lo cierto es que no está lejos de nosotros" (Hechos 17:27 TLA)
 

 

Él está más cerca de ti de lo que tú crees, está presente en todos tus momentos. El Salmo 139 dice que Él conoce TODO acerca de ti, aun lo que no sabe nadie, Él te conoce y te ama: Sabe cuándo duermes y cuándo te levantas. Conoce tus pensamientos aun cuando estás lejos de Él, sin mencionar palabra y Él ya sabe qué dirás. Él está delante y detrás de cada uno de tus pasos, te guía, te cubre, te forma.

 

Entonces, la conexión es mediante lazos de amor que nadie puede destruir. Sin embargo, es posible que a veces sientas que estás solo porque tu unión con Dios se ha vuelto invisible, se enfrió el amor ya no eres sensible a su voz.

 

El amor es maravilloso cuando la persona que amas te corresponde y con Dios nos pasa lo mismo, Él nos corresponde cuando nosotros lo buscamos y lo amamos.
 


 

"Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan" (Salmo 9:10 NTV) Mientras más consciente estés de su Presencia, más seguro te sentirás.

 

Me duele en el corazón ver amigos deprimidos, vacíos, quejándose todo el tiempo, dejándose al abandono, viviendo solo para trabajar, llenándose de codicia, solo quieren hacerse famosos y han dejado de vivir apasionados… y mucho menos enamorados del Dios que les entregó muchas de esas bendiciones y talentos y ¡Tú no eras así!

 

Te escribo a ti, que sé que estás pasando por una mediocridad espiritual, que luchas por dejar el mismo pecado y que sabes que hay algo más detrás de la puerta de "su presencia" … Te escribo a ti que ya no soportas vivir así… Por eso, me atrevo a decirte que no estás solo pues Dios quiere que te vuelvas a Él y que no pares hasta encontrarlo.

 

El profeta Isaías decía: "Todo mi ser te desea por las noches; por la mañana mi espíritu te busca..." (26:9 NVI)

 

¿De qué nos sirve hablar todos los idiomas del mundo, ser grandes profesionales o músicos, ganar todo lo material habido y por haber, pues si no tenemos "amor" no sirve nada? Según 1 Corintios 13, Si no tenemos a Dios que es el perfecto amor eso no es vida. No hay nadie en este mundo mortal que me haya amado más que Dios, que haya dado hasta la vida de su hijo por ti y por mí. La esencia de Dios es AMARTE y demostrártelo día a día.

 

A mí me seduce, me cautiva, me despierta con rayos de luz en el rostro, me regala el perfume de las rosas, así que "...quiero que me prometan que, si encuentran a mi amado, le digan que... ¡Que me estoy muriendo de amor!” (Cantares 5:8)
 


 

Es posible estar enamorada de Dios y querer estar junto a Él todo el tiempo, más que en cualquier otro lugar del universo. Eso sucede cuando lo conoces, te cautiva por completo y te atrae hacía Él.

 

Cuando nos comprometernos el amor va en serio. Es decir a amarlo en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en los tiempos buenos y en los tiempos malos, pues el verdadero amor nunca deja de ser.

 

Que nuestra llama hoy se mantenga viva. Es tu responsabilidad alimentarla con detalles y fidelidad constante, solo así viviremos un eterno romance con Él.

 

 

Por Wenddy Neciosup
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