Hermano tacuchito | Reflexiones Cristianas

viernes, 21 de septiembre de 2012

Hermano tacuchito

Esta es una historia que le paso al primo de un amigo. Cuando este amigo que en este templo pastoreaba un pastor muy estricto a este le
Decían de cariño el Hno. Tacuchito , este pastor era muy peculiar , es el pastor mas estricto que he conocido de lo que llevo en los caminos de Dios. Este Hno. Hacia ir con ropa formal a todos sus congregantes y no permitía a nadie al menos que fuera nuevo ir sin Biblia , muchas veces el templo estaba medio vacío por esta misma cuestión.
Al momento de la acción todos absolutamente todos deberíamos pararnos y agarrarnos de la mano y a la persona que tocara ese día dirigir la oración tenia que pasar al frente y orar por todas las peticiones que hubiera
En esa día. También este Hno. Era el mas cristiano según el seguía todo al pie del cañón la palabra de Dios pero sorpresa se llevo este templo y este Hno. Tacuchito descubrieron que el no tenia el titulo de pastor pago para poder pasar las materias del instituto biblico así que su titulo era pirata , fuera de el templo era una persona sin valores y obviamente era una persona sin el amor de Dios en su corazón en pocas palabras este pastor llevaba una doble vida una doble moral . Cuando los Hnos. Del templo se
Enteraron se fueron de la
Iglesia y el Hno. Tacuchito dejo de
Ser pastor e hizo lo que el siempre había querido que era hacer un despapaye con su vida.

Moraleja:
El ser hijo de Dios no se trata de reglas o de ser perfectos sino de una relación personal con Dios ya que nunca lograremos ser perfectos casi siempre las personas que se creen perfectas son las mas imperfectas y eso también pasa en los cristianos los que se creen mas cristianos son los mas mundanos. No nos creamos mas
O menos cristianos eso no quiere Dios , lo que Dios si quiere es nuestro corazón y que so lo entreguemos y dejemos que el lo transforme dejemos todo eso religioso que en veces tenemos pero tampoco seamos tan liberales , llevemos una vida en equilibrio osease en Dios
Escrito por redimido.es