Reflexiones Cristianas: noviembre 2012

lunes, 12 de noviembre de 2012

No te preocupes por mañana, confía en todo tiempo


En un tiempo de humanismo, donde la razón pesa más que la fe, nos encontramos con el desafío de descubrir que la confianza en Dios nos conduce a un mejor camino. No es que ya lo haya vivido todo ni que me sienta totalmente realizada, es que tengo la plena seguridad de que los siguientes años que me suman por vivir serán muchos mejores.

¿Cómo seguir creyendo aún en medio de una sociedad que cree que lo mejor es dejar a Dios de lado? Y que nos dice “Preocúpate por todo. Si no te preocupas; eres un total irresponsable, un incompetente, un bueno para nada”. Entonces, tú dices: “Está bien, que se me caiga el cabello de la preocupación, que me falte el sueño… Total, la sociedad entera vive así, con el stress, con el nuevo cáncer del siglo 21”.

Pero que nos dice Dios sobre este tema en Mateo 6:34 (NTV) "Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy"

¡Relájate! Toma el mejor consejo de la Biblia y apaga a tu colérico, que ya va en 5ta velocidad. Sé un poco más flemático, vive confiando en Dios a cada instante. La preocupación es parte del futuro que no podrás cambiar… Así que, vive tu presente confiando en tu Dios Todopoderoso.

Ojo, que lo que dice Dios en Mateo no es una sugerencia, sino que va a modo de memorándum, es decir es una llamada de atención al orden.

No te preocupes por el mañana, confía en Dios en todo tiempo.
No te preocupes por los resultados del médico, confía en el “Doctor del Cielo”.
No te preocupes por quién pagará la deuda, confía en la chequera de tu Padre Celestial.
No te preocupes porqué aún no te casas, confía en que Dios está preparando al mejor para ti y lo bueno siempre toma su tiempo.
No te preocupes por tu familia, entrégasela a Dios y confía.
No te preocupes porque todo estará bien, ¿a caso en algún momento Él te ha fallado?

¡Dios te ha dado poder y la fuerza para seguir adelante aún en un mundo que no le cree! Así como los peces de mar que pasan toda su vida nadando en agua sumamente salada pero su carne es dulce; así también, tú puedes vivir en una sociedad repleta de maldad y valores degradados pero continuar con tu confianza en Dios intacta!

Si Él dividió nuestro tiempo en días y noches, es para que pudiéramos tener porciones de vida más manejables y para que aprendiéramos a no preocuparnos más de la cuenta.

Vivir preocupados, no es vida… Es frustración y no quiero eso ni para mí, ni para ti. ¡Se siente horrible!

Salmo 62.8 (NTV) "Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento; dile lo que hay en tu corazón, porque Él es nuestro refugio"

Dile a tu corazón que camine y que disfrute del proceso, así vivirás feliz. Dile a tu corazón que hable con Dios y que entienda que el mejor terapeuta lo tenemos alzando nuestra mirada al cielo pues Él nunca nos dijo que sucumbiéramos a llevar las cargas de nuestras vidas, sino que siempre nos dijo CONFÍA y entrégame tus problemas.

Cuando quieres volver a preocuparte, simplemente busca a Dios y confía que cuando ponemos todos nuestros asuntos en sus manos, Él se ocupa de todo lo nuestro.

Con un simple movimiento de confianza podrás deshacerte de esa carga opresiva. Aunque pensamientos de ansiedad te cerquen y se entrecrucen en tu cerebro, mantén tu confianza en Dios en todo tiempo y escucharás como todos los grilletes de la preocupación caerán instantáneamente.

Disfruta tu día. Disfruta cada día que Él ponga en tus manos, vívelo con alegría confiando en todo tiempo en Dios y aprende de las frustraciones, que son solo una escalera al próximo nivel.

 

Vive un día a la vez y confiando todos los días en Él.


Por Wenddy Neciosup

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Sigue corriendo


Dormir es gratis, lo que cuesta y además es muy caro… es despertarse. Así que, el día de hoy decidí salir de mi cómoda y caliente cama para ejercitarme: un poco de zumba, unos k’s de caminata pero a mitad de la jornada quería tirar la toalla y acostarme en medio del pasto… ¡Que nadie me diga nada! Pues qué difícil que es continuar, pero aún así algo dentro de mí me ordenaba seguir corriendo, seguir en pie, seguir esforzándome. Es cierto, no es fácil y a estas alturas del año, los que empezaron con todo el ímpetu han perdido las ganas… las pilas se les ha ido bajando.
Gálatas 5:7 nos dice "Ustedes corrían muy bien la carrera. ¿Quién les impidió seguir La Verdad?" 

 

Yo te pregunto, ¿Después de todo lo que has hecho, ahora vas a abandonar la carrera? Debemos automotivarnos y creer que no estamos solos en esta vida pues hay alguien que tenemos dentro de nosotros que nos entrena a lo largo del camino… y no hablo de ningún amigo imaginario ni del karma, sino de Dios.

Todos, en el día a día, tenemos que pelear contra la batalla del desánimo. Nuestros sueños no siempre se cumplen según nuestro calendario y es peor aún, cuando vemos que los días se nos siguen pasando de las manos; ya que es fácil perder el entusiasmo. Por ello, es bueno tener un entrenador que nos anime a seguir corriendo.

El 13 de octubre de 2007, en el Campeonato Mundial celebrado en Kailua-Kona - Hawai, Scott Rigsby se convirtió en el primer amputado de ambas piernas que terminó el Triatlón Ironman. Pero él no siempre aspiró convertirse en un atleta de talla mundial, sino que alguien le dijo: "Dios tiene un plan con tu vida, tienes que seguir adelante".

Cuando yo estaba en el colegio entrenaba atletismo y en plena carrera caí. Mi entrenador no era mi fan… Es decir, yo no era una de sus favoritas y sus palabras, en vez de levantarme del polvoriento suelo, hacían que quisiera enterrarme e incinerarme. Pero en esta oportunidad, he hecho un contrato de por vida con el mejor entrenador del mundo, con Aquel que cuando me resbalo manda ángeles alrededor mío para que mi pie no tropiece con piedra y… ¡vaya que si me caigo rudo! (Mateo 4:6)

Mi entrenador es Aquel que cuando el aire me falta para seguir, viene trayendo una botella de agua viva para revitalizarme.

Mi entrenador no cobra, siempre está dispuesto a ayudarme a seguir corriendo, a empujarme cuando las fuerzas faltan.
Mi entrenador es un ganador y entrena solo para ganar.

 

1 Corintios 9:24 "¿No se dan cuenta de que en una carrera todos corren, pero solo una persona se lleva el premio? ¡Así que corran para ganar!"

Ese es su lema: “Corre para ganar en esta vida, no vivas por existir simplemente, ni te consumas el H2O de los demás. Vive con una meta, con un objetivo por cumplir, no te conformes con el lugar en el que estás ni con lo que ya has alcanzado. Muy por el contrario, vive por la causa por la que fuiste creado, ve por más de lo que Dios tiene para ti, corre por tus promesas, corre por tus sueños y si te cansas a mitad del camino,  recuerda que no fuiste programado para perder sino para ganar.

Pablo le decía a los Filipenses 3:14 "Avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús"

En Munich, en 1972, en la carrera de los diez mil metros, el sueco Lasse Viren rodó por el suelo. El resto de los competidores le quitaron cincuenta metros de ventaja, pero él se reincorporó y pidió una segunda oportunidad. Así que, siguió corriendo como nunca y alcanzó a sus rivales. Llegó primero a la meta y batió el récord mundial: 27 minutos con 38 segundos.

 

No puedes dejarte intimidar por el rival que tengas al costado, aunque sea el mismísimo presidente. Y si no me crees, cuando vayas al cielo, pregúntale a Moisés. Dile que te cuente acerca del Faraón y de cómo Dios mismo lo ayudó a seguir corriendo mejor que con zapatillas Nike, pues abrió el mar ante sus ojos.

Hoy  toma un respiro profundo, sigue corriendo por tu premio, sigue creyendo en tu bendición, sigue esforzándote porque nada de lo que hacemos en este mundo es en vano.

 

"Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante" Hebreos 12:1

Dios no ha permitido que hayas corrido tanto para dejarte a mitad del camino. Es tiempo de correr con fe, solo así llenarás tu corazón para terminar la carrera en victoria. Todavía hay mucho camino por correr, no te canses en lo mejor del quemagrasa. Así que, toma aire y sigue porque Dios te abrirá camino para llegar a la meta.
A sus marcas, listos… ¡ya!

 

¡Ve por tu premio!

WENDDY
www.iwenddy.com

 
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martes, 6 de noviembre de 2012

¿Como ser un buen Predicador? Ungido y con El Espíritu Santo

En realidad, nuestro deseo no debería ser como llegar a ser un predicador ungido sino mas bien un INSTRUMENTO DE DIOS.¿Qué necesito hacer o tener para ser un instrumento de Dios?

Es una pregunta sincera y sencilla pero que encierra aspectos vitales, serios y profundos.
Veamos entonces que nos dice la Biblia en cuanto a ser un instrumento de Dios.
Si alguien se mantiene limpio, llegará a ser un vaso noble, santificado, útil para el Señor y preparado para toda obra buena. (2 Tim. 2:21)
En este texto comprendemos es respondida directamente nuestra pregunta. Pablo inspirado por el Espíritu Santo de Dios, dice: “Si alguien se mantiene limpio”.
· ¿Mantenernos limpios de que?

Limpios de inmundicia: Significa limpios de toda suciedad mundana. El mundo nos ofrece muchas cosas que a simple vistas son atractivas, dulces pero que en el fondo son dañinas, toxicas y destructivas. El pecado JAMÁS permitirá que Dios se revele a nuestras vidas. El pecado JAMÁS debe ser tolerado en nuestra vida.
Es como un muro que separa a Dios de nosotros (Isaías 59:2). Sin embargo, cuando verdaderamente nos arrepentimos (contrición) de nuestro pecado, Dios es fiel y justo para perdonarnos. (1 Juan 1:8-9)

Limpios de toda incredulidad: No creer que Dios es capaz de usarnos, es una barrera pecaminosa. Hacemos de Dios un mentiroso al decir, que El no puede usarnos. En el transcurso de la historia bíblica vemos hombres y mujeres que fueron usados por Dios para cumplir Su voluntad en la tierra. Usted y yo podemos ser parte de esa lista. Debemos creer en El, en Su palabra y en Su Altísimo e Inalcanzable poder.

Limpios de toda soberbia: La soberbia ha sido confrontada por Dios desde tiempos antiguos. Un pecado que contamina al hombre y que lo encamina al fracaso. La Biblia expresa que “Dios mira de lejos al altivo y que el exalta al humilde”.

Debemos anhelar ser usados por Dios pero no para sentirnos mucho mejor que otros, o promocionarnos como “siervos de Dios” (egolatría y narcisismo). Debemos tener claro que hemos sido tomados de lo vil y menospreciable para anunciar las verdades ricas y exquisitas del evangelio a todo el mundo, en el poder de Su Espíritu Santo.

Fuente: http://peregrinajedelalma.blogspot.com/2012/10/como-ser-un-super-predicador-ungido.html
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