Reflexiones Cristianas: noviembre 2015

lunes, 30 de noviembre de 2015

Mi Descanso con Cristo

Traigo como tema de hoy Mi Descanso con Cristo.


Las luces de mis espejismos pasaban rápido, alegrando mis sentidos, dejando caminos y sitios hermosos, que se esfumaban en cuanto los observaba. Pero eso no me interesaba, me bastaba con ver su hermosa apariencia, creaba mundos que gritaban lo que yo quería, dejando voces que se levantaban advirtiendo el peligro, esas voces las dejaba atrás. Era mi mundo, el que yo había formado. Las voces de mis ilusiones gritaban halagos, caminos gloriosos que terminaban en la cúspide inalcanzada pero no importaba, solo estaban allí.

Había alcanzado el conocimiento que otros solo soñaban, y estaba integro. Un poco de humildad, pensaba, humildad que realzara aún más mis logros. Había dejado en el camino los que habían ”criticado”, aquellos que se habían atrevido a decir de mi error, ahora ellos seguramente observarían de lejos. Si, era solo seguir corriendo, soñando, muriendo, cayendo en el abismo.

El dolor que aumentaba en mi interior, la soledad de no tenerte sin conocerte, el grito por amarte antes de la muerte, que daría yo por amarte. Pero solo tenía visos de tu nombre, Yo, en mi gran conocimiento, no sabía nada del que era dueño de mi ser, del que producía este dolor en mi corazón, que me llevaba a dejarlo todo por encontrarlo. Una nueva luz llego a mi interior, que rompió en mil pedazos todo mi ser.

Mi Descanso con CristoMe desnudo violentamente, dejando ver la inmundicia de mi ser, el engaño encubierto por fantasías de dolor, en mi propio diccionario las había llamado dones, pero ahora veía su verdadero color, maldad y dolor, pecado incrustado en mi corazón. Conocí el dolor, la soledad, el arrepentimiento de vivir, dolor del alma en eternidad, que gritaba desconsolada, buscando la muerte, o quizás dejar de ser, solo me detenía que no te vería, ese anhelo ferviente de poder hablarte, de un día contemplarte, el amor de mi vida, aunque no te conocía te adoraba y necesitaba con todo mi ser, Donde estás? En el dolor de la tortura por lo que veía, lo que veía en el espejo que tenía enfrente, tu mano me tomo y me llevo a Cristo, allí encontré descanso.

No había que hacer nada, que lo hubiera hecho, no tenía que mostrar nada, solo dejarlo todo, por primera vez en mi vida estuve quieto, solo estaba allí. No puedo decir que veía, sabía que tú me mirabas, pero yo solo estaba allí, en algún lado cerca de ti, allí quería estar. Allí recibí

perdón, allí nací de nuevo, allí te vi por primera vez. Había llegado a casa, todo perdió sentido y adquirió otro sentido. De mi corazón fluyo llanto de amor, de agradecimiento, de anhelo por expresar mi interior, un anhelo hasta el dolor, pero era un dolor que me sanaba, que producía en mi lo que no entendía, pero sabía que era bueno, tú estabas ahí. Ahora solo vivo para ti, mi corazón encontró el amor de mi vida, el dueño de mis días, a quien mi alma anhela, mi Jesús.

Henry Padilla londoño
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Jesus de Nazareth

Desde mi infancia y por los caminos de las edades, siempre estuve marcado por todo pensamiento cristiano, pero mi mas afán fue descubrir los pasos de Jesús de Nazareth.


En mi pubertad, estudiando mi bachillerato clásico, estuve en un seminario donde aprendí todo lo referente a Pedro Claver, misionero y sacerdote jesuita español que pasó a la posteridad por su entrega a aliviar el sufrimiento de los esclavos del puerto de Cartagena de Indias. Su entrega es heroica, siempre a los pobres y marginados, tanto así que lo llamaban el esclavo de los esclavos.

Después de mi paso por el Seminario fui hasta la Universidad Santo Tomas de Aquino. Allí aprendí la biografía de Tomas de Aquino. Metafísico, filósofo y teólogo.

Un gran intelectual de la época; sus escritos son de una profundidad inmensa, en la que se destacan numerosos desafíos en contra de todos aquellos que no creían en un Dios Supremo.
Pero eso no era todo; como lo dije anteriormente, desde mi infancia fui marcado por costumbres cristianas. Mi madre me lo enseñó; mi esposa lo ratificó y mi hija me lo confirmó; Conocí a un hombre que está sobre todo Nombre; NO HAY OTRO HOMBRE COMO JESUCRISTO Nuestro Señor;

Jesús de NazarethNo solamente fue esclavo de los esclavos, no solamente fue otro intelectual de la época, Jesucristo, el Yeshua, es Tu Salvador, Mi Salvador. Aunque no pueda poner una pintura de Rafael, o Miguel Angel, Da vinci o Caravaggio, o alguna foto de las películas presentadas en la historia, sé que ÉL es Real.

Cuando doy testimonio sobre el hombre que marcó mi vida, de quien he leído y estoy leyendo, de Aquel que te AMA y te perdona, que te da Paz que sobrepasa todo entendimiento, observo que todos aquellos protagonistas de las historias cristianas, fueron imitadores de ÉL.

Hablar de Jesucristo es hablar de un amigo Fiel, que te exorta, te ve, te acompaña, te da la mano en los momentos dificiles, te dice palabras de aliento, te infunde gozo, te da confianza, te muestra señales y milagros, te habla al oído cosas maravillosas que traen calma y plenitud en tu vida.
Pudo ser que aquellos hombres que Jesus de Nazareth llamó apostoles, se calmaran con su mirada, tuvieran esa sensación de nudo en la garganta que te hace llorar y clamar Señor, Señor, eres el Cristo; no comprendían al hombre omnipresente, omnisciente, omnipotente.

Mi vida ha sido maravillosa al lado de Jesus de Nazareth. He aprendido mucho, sigo aprendiendo más; he pecado y me ha perdonado; me ha liberado de batallas, es justo y guardador de verdades; es fortaleza y refugio, ese es mi amigo a quien te presento hoy.

Dios te continúe bendiciendo.
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martes, 24 de noviembre de 2015

3 Formas para que Dios escuche nuestras Oraciones

A menudo vemos que Dios no muestra respuesta con nuestras oraciones, y eso se debe a muchos factores, en este mensaje bíblico, te voy a mostrar 3 formas para que Dios escuche nuestras Oraciones, espero que te puedan servir y recibir muchas bendiciones en tu vida.


ME INVOCARÁ Y YO LE RESPONDERÉ (Salmo 91:15)
1) El primer obstáculo para que nuestras oraciones sean contestadas es no orar.

Suena muy simple, pero las oraciones no son contestadas si no hablamos con el Señor. Decir que creemos en la oración no es lo mismo que orar. Santiago escribió: «…no recibís, porque pedís mal…» (Santiago 4:3). Debemos tomarnos tiempo para decir a Dios lo que deseamos y necesitamos. Algunas veces, damos vueltas a ciertas situaciones en la mente, o hablamos de ellas con nuestros amigos, o las deseamos, o las esperamos, pero no oramos. Pensar, hablar con otros, desear o esperar no es lo mismo que orar. ¡Solamente orar es orar! Cuando tenemos una necesidad o hay una situación que nos preocupa, sólo oramos si hablamos con Dios acerca de ello.

El Señor está esperando a que pidamos cosas en oración, y nunca se cansa de que acudamos a Él, porque es capaz, está deseando y dispuesto a actuar a nuestro favor, pero tenemos que hacerlo. Jesús dijo: «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquél que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá» (Mateo 7:7-8).

 

ACERQUÉMONOS, PUES, CONFIADAMENTE AL TRONO DE LA GRACIA (Hebreos 4:16)
2) El segundo obstáculo para que nuestras oraciones sean respondidas es la falta de confianza.

Cuando comprendamos que como hijos de Dios redimidos tenemos el derecho de acercarnos a Él en cualquier momento, podremos superar los intentos del enemigo de hacer que nos sintamos culpables. Como consecuencia, cobramos confianza para comunicarnos con Él y ya no nos decimos: «Sé que el Señor lo puede hacer, pero me cuesta creer que lo hará por mí». Pensamos tales cosas porque tenemos en mente que no somos dignos de recibir algo de Él.

3 Formas para que Dios escuche nuestras OracionesSin embargo, Jesús hizo que lo fuéramos. Cuando nos dirigimos a Dios, podemos contar con que Él es compasivo con nosotros: «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16). La palabra «…gracia…» significa que el Señor nos dará lo que no nos merecemos si estamos lo suficientemente confiados para pedírselo, porque lo hacemos en el Nombre de Jesús, no en el nuestro.

Estamos presentando al Padre todo lo que Jesús representa, no todo lo que somos nosotros, ya que no somos nada sin Él. Dios está dispuesto a hacer más de lo que podríamos pedir o entender (lee Efesios 3:20). Así que, necesitamos practicar nuestra fe y beneficiarnos de todo lo que Él puede hacer si se lo pedimos confiadamente.
Cuando comprendes que tienes el privilegio de hablar con el Señor y que Él escucha cada palabra tuya, entonces oras con toda confianza.

 

SI OBSERVO INIQUIDAD EN MI CORAZÓN, EL SEÑOR NO ME ESCUCHARÁ (Salmo 66:18 Versión La Biblia de las Américas)
3) El tercer obstáculo para que nuestras oraciones sean contestadas es el pecado.

El pecado no confesado nos encierra y nos deja apartados de Dios. Si tenemos pecados escondidos en nuestro corazón, no podemos orar teniendo la seguridad de que el Señor nos contestará. Sin embargo, si le pedimos que revele nuestro pecado, lo hará. Cuando esto ocurra, debemos ocuparnos de ello si queremos mantener las «líneas de comunicación» abiertas. Si Dios nos recuerda de una situación en la cuál no hicimos lo correcto, no podemos «barrerlo» y esconderlo «debajo de la alfombra»; tenemos que reconocerlo y recibir su perdón.

Lo que llamamos «pequeñas cosas» se convierte en hábitos pecaminosos y normas de por vida… Por lo tanto, cuando el Señor revela nuestros pecados, es preciso que nos arrepintamos y que terminemos con lo que hemos estado haciendo mal, tomándonoslo muy en serio y actuando inmediatamente. Esto significa que hagamos todo lo que esté dentro de nuestro poder para asegurarnos que fluya nuestra relación con Él.

De este modo, nuestras oraciones serán oídas y contestadas.

Bendiones a este maravilloso blog
la mas grande de las virtudes
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lunes, 23 de noviembre de 2015

Volviendonos Mas Fructiferos

Jesús dijo: "Todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto" (Juan 15:2).
¿Los cristianos que llevan fruto son limpiados? Eso no es lo que la mayoría de nosotros espera de una vida de servicio a Dios. En lo profundo de nuestro ser esperamos una recompensa. Después de todo, ¿no es justo?
Lo que Jesús dice acá va en contra de la intuición y de la cultura.

Cuando yo era niño, era difícil recibir un cumplido por algún logro. Hoy, si un niño o niña simplemente participa en un deporte de equipo, él o ella recibirá un trofeo. No pienses que soy un viejo amargado que cree que nunca le hicieron un cumplido. Y Yo estoy totalmente a favor del sorprendente apoyo que muchos padres dan a sus hijos hoy. Pero nuestra sociedad está comenzando a descubrir el efecto negativo de mimar a nuestros hijos. Les enseña a aborrecer el ser corregidos y cuando se les celebra por todo lo que hacen, creen que todo lo que hacen está bien.

pensamientos fructiferoEsto describe a gran parte de la iglesia actual. Como cristianos, disfrutamos del amor incondicional, pero aborrecemos ser corregidos. En Su analogía de la vid, Jesús dice que nuestro Padre quiere que conozcamos un amor más profundo que el de un padre o madre que mima. Nuestro amoroso Dios dice: "Sí, estás llevando un buen fruto y eso Me agrada. Sin embargo, quiero que aumente tu gozo de la vida eterna. Y lo lograré al limpiarte más".
"Lo limpiará para que lleve más fruto". La mayoría de nosotros no entiende este concepto, es por ello que Volviendonos Mas Fructiferos, podemos alcanzar la gloria de Dios en este mundo.

Mi esposa y Yo lo aprendimos de la manera difícil el año pasado, cuando un jardinero podó nuestras plantas. Volvimos de un viaje para ver que todo lo verde de nuestro jardín se había reducido a muñones. Nuestro hermoso jardín parecía un cuadro estéril de un planeta solitario. ¡Casi despedimos al jardinero!

Pero cuando llegó la primavera, todas las plantas florecieron el doble. Cada una de ellas se disparó con rapidez y plenitud, y lo que alguna vez estaba desolado, ahora estaba limpio y hermoso, con fruto floreciente. La obra limpiadora de Dios en nuestras vidas es así. No es fácil para nosotros, de hecho es doloroso. Y no es bonito, pero produce un fruto glorioso que de otra forma no habría salido
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Los Espíritus Inmundos

LOS ESPÍRITUS INMUNDOS sacuden con violencia, gritan y derriban a la persona a quien toman; el Espíritu Santo de Dios, la Palabra de Dios, no hace contorsionar a nadie, ni lo derriba ni lo pone a danzar o a gritar, sino que expulsa a los demonios, quienes en su salida violenta, derriban sin causar daño alguno: Marcos 1:26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

Lucas 4:35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno.

Espíritu inmundoEl Espíritu Santo de Dios, el Consolador, lo que hace es convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:8), y a quien lo recibe hace morada en él para siempre (Juan 14:16), sellándole para la eternidad como hijo de Dios, en el bautismo de Jesucristo, quien bautiza con Espíritu Santo y fuego (Mateo 3:11), y ninguno que se llame ministro de Dios puede orar para que el Espíritu Santo de Dios se manifieste en el creyente y lo contorsione y derribe, porque ya mora en él, habiendo hecho su obra regeneradora.

No existe ministerio de liberación ni don de liberación, porque el único libertador es Jesucristo: Juan 8:36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Romanos 11:26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el LIBERTADOR, que apartará de Jacob la impiedad.

La palabra no nos manda a correr tras el engaño, la mentira, inducciones engañosas; ella nos dice: Efesios 5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.

Colosenses 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
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miércoles, 4 de noviembre de 2015

La Palabra de Cristo en tu Vida

Si estas en la Iglesia de Jesús, entonces los mensajes fuertes van a proceder del Espíritu Santo. ¿Por qué? Debido a que el Espíritu clama en nosotros en contra de todo lo que pensamos, decimos o hacemos que es de la carne. Jesús dice: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mateo 15:19).

Sin embargo, el signo de cada verdadero seguidor de Jesús es que se entrega a cada palabra de Cristo. Este siervo ama ser regañado debido al resultado que produce en su corazón. Él ve el cambio que trae, y sabe que es vida para él.

En el fondo, esa es también la razón por la que un pecador viene a la casa de Dios. No es sólo para ser contado como uno más en una gran congregación. Es para ser encontrado por Dios, porque en su corazón él sabe que está perdido. Su alma no está en paz, y pasa demasiadas largas noches sin dormir. Quiere respuestas, la verdad, un cambio real, porque siente que está destinado al infierno.

la palabra de DiosA todos se nos ha enseñado que Cristo es la piedra angular de Su Iglesia. Pablo dice que esta piedra es piedra de tropiezo: “Como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado.” (Romanos 9:33). Pedro también llama a Jesús roca que hace caer: “La cabeza del ángulo; y: piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes” (1 Pedro 2:7-8).

Pedro puede decirte de primera mano lo que sucede cuando se intenta eliminar el mensaje de la cruz. Él se sintió ofendido cuando Jesús anuncio Su muerte a los discípulos. Entonces, “Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca” (Mateo 16:22).

La Palabra de Cristo a satanas fueron estas: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (16:23). Aquí hay un claro ejemplo de cómo Satanás puede sembrar un engaño incluso en un pastor devoto que ama a Cristo.

Y puedes apostar que Pedro nunca olvidó las palabras de su maestro. Del mismo modo hoy, cada ministro y creyente debe hacer caso a la advertencia de Cristo: “Mi cruz y Mi sangre pueden ofenderte, pero si te avergüenzas de mi mensaje, o intentas suavizarlo, entonces eres una ofensa para Mí y no representas Mi palabra ni Mi Iglesia”.
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martes, 3 de noviembre de 2015

El Temor a Dios nos Lleva al Exito

Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios, pero el que endurece su corazón caerá en el mal. Proverbios 28.14
El que pierde El Temor a Dios y deja de guardar los mandamientos, ni se imagina lo que le espera en la eternidad.

Ha caído en la trampa del enemigo y, aunque prospere en esta vida, recibiendo el aplauso de los demás y viviendo placentera y espléndidamente, cuando cierre los ojos y entre en el otro mundo, de donde nunca más saldrá, verá que tomó la peor decisión posible.

El que lucha para mejorar su modo de vida, no se deja llevar por las tentaciones y evita las propuestas del enemigo demuestra que respeta al Señor y, por eso, tendrá éxito en todo lo que emprenda. Por desgracia, el mundo trabaja rápido y tiene más éxito que la iglesia, por lo que millones de personas se están perdiendo para siempre.

temor a DiosEl temor a Dios tiene que ser perpetuo. Es bueno que uno nunca “se tome unas vacaciones” de este temor y que, dondequiera que vaya, se muestre firme en la fe y decidido a cumplir los mandamientos divinos. Los que dejan de observar la Palabra, como han sido influenciados por el maligno y les parece que el pecado que algunas veces cometen es normal, ya están condenados a pasar la eternidad lejos del Padre.

Decida de corazón no comprometerse con el mal, rechazando todo lo que provenga del tentador. Así, cuando llegue su día de partir, no será confundido. Las personas que creen y obedecen al Señor nunca probarán la segunda muerte. Pero los que no ven nada malo en servir a Dios y a las cosas de la carne se darán cuenta de que su actitud fue terrible y que, por culpa de eso, se han perdido para siempre.

El Espíritu de Dios habla, convence y nos hace sentir mal por todo lo que Le desagrada al Padre. Pero algunos, que se dejan llevar por las ilusiones del diablo, cuando abran los ojos verán que ya es demasiado tarde. Muchos no tienen tiempo para el Altísimo y hacen lo mismo que aquel hombre rico, que prefirió vivir placenteramente, sin preocuparse por su alma. Después, cuando le pidió a Abraham que lo ayudase, ya nadie podía hacerlo (San Lucas 16.19-25).

Es hora de que tome la decisión más sabia e importante de su vida. Piense qué hay de malo en su comportamiento y hable de ello con el Señor. Así, verá que solo faltaba eso para que el poder maligno perdiera la batalla sobre su vida. El que le hace caso a Dios descubre que las tentaciones y las demás obras maléficas ya no le dominan. Falta poquísimo para que usted sea liberado.

Si endurece su corazón caerá en el mal, pero si se pone de acuerdo con el Altísimo encontrará el camino del bien. Hacerse de Jesús es el acto más lindo de su vida, y también el más acertado. Temer a Dios le librará de los ataques del Infierno. Líbrese para siempre de los tratos con el imperio de las tinieblas.

Robert Reyes Cabrera
Santo Domingo - Republica Dominicana
Facebook: robertreycabrera
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